Titan Quest destacado

El crepúsculo de los dioses.

Doce años han pasado desde que Iron Lore Entertainment publicase Titan Quest, el cual fue bien recibido por parte de prensa y jugadores, aunque desgraciadamente la falta de fondos para financiar otros proyectos les obligó a cerrar solo dos años después. THQ Nordic vuelve a adaptar para la actual generación de consolas uno de esos títulos que antaño triunfaron, trayéndolo entre otras a Nintendo Switch.

El tiempo no pasa en balde, y este es claramente uno de esos juegos hijo de su tiempo, uno de entre tantos que se puso a rebufo de la enorme estela de Diablo II, mostrando a día de hoy claros signos de envejecimiento con una fórmula insuficiente y anticuada. A este problema hay que sumar otro, y es el hecho de ser un título click and point, un obstáculo más que sumar al trasladarlo ahora a los mandos de la híbrida de Nintendo. Limitaciones que en última instancia han sido pobremente despachadas.

Sweet home Grecia

Son pocas las presentaciones que requiere este juego para muchos de los que se acerquen aquí. Titan Quest te traslada a unas antiguas Grecia, Egipto y Asia bañadas de mitología, en la que controlas a un personaje sin pasado al que tú das nombre, pudiendo escoger entre mujer y hombre, y de cuyo aspecto solo puedes seleccionar entre varios colores. Una vez ya está todo listo da comienzo la aventura, llegando a Helos para ayudar a sus habitantes y más adelante dar paso a nuestro principal objetivo: encerrar a los huidos titanes. Una aventura considerablemente lineal pero que muy fácilmente supera las 30 horas de juego atendiendo a los objetivos principales, más aún teniendo en cuenta que además del título original se incluye la expansión Immortal Throne, aunque no la más reciente publicada hace unos meses, Ragnarök. Recalcar además que entre los responsables de este título encontramos al cocreador de Age of Empires, Brian Sullivan, y el guionista de Braveheart, Randall Wallace.

El modo de hacer progresar al personaje es la verdadera salsa de este título de rol, llevándose a cabo, como no puede ser de otra manera, mediante el aumento de niveles a través de la adquisición de experiencia derrotando enemigos o cumpliendo misiones. A cada nivel nuevo tendremos por un lado puntos que asignar entre los atributos básicos (salud, energía, fuerza, inteligencia y destreza), mientras que por otro están las habilidades. En estas últimas iremos profundizando en varias de las 10 maestrías existentes, empezando por una de ellas y pudiendo abrir otra nueva más adelante, abarcando desde la magia a la caza o la defensa. Contamos así con otros puntos que repartir entre el propio nivel de la maestría, que conforme se desarrolle no solo mejora nuestros atributos sino que desbloquea más habilidades, y estas últimas, que ofrecen diferentes ataques especiales y bonificaciones, pudiendo incrementar su eficacia asignando más puntos sobre ellas. Se oferta así una estructura tan simple como efectiva en las que las combinaciones son realmente numerosas y a la medida.

Titan Quest jugabilidad

Desfasado sí, divertido también

Estamos ante un título de 2006, siendo esta una mera adaptación a la cual evidentemente no se le pueden exigir sustanciales cambios, por lo que su jugabilidad permanece completamente intacta, siendo inobjetable que esta se encuentra un tanto desfasada para lo que la industria nos ha estado ofreciendo desde entonces ¿Esto es malo? Como casi todo, depende. La formula sigue resultando divertida, aunque ahora acaba mostrando un mayor agotamiento y sus monótonos combates te pueden aburrir con mayor facilidad. No obstante, la gran variedad de elementos con los que equipar al personaje, cifra que supera el millar, y el anteriormente detallado sistema de desarrollo de este equilibran un tanto la balanza.

Mientras que sus gráficos han sido retocados mínimamente para la ocasión y se ha añadido una buena experiencia por medio del cooperativo a pantalla dividida para dos jugadores y multijugador local, en especial el primero de ellos, donde hay que destacar que ambos personajes pueden distanciarse por completo, aunque en contrapartida este modo conlleva un bajón de rendimiento y requiere dos pares de Joy-Con, esto último ciertamente comprensible ya que todos los botones del mando abarcan funciones necesarias, no quedando un solo hueco desaprovechado. No hay que olvidar tampoco el tradicional multijugador online, en el que pueden participar hasta 6 personas.

No obstante, las principales pegas proceden del cómo se ha llevado a cabo esta adaptación, siendo lo más destacado un control que no han pulido del todo. El problema viene en la falta de dominio sobre este y su poca velocidad, ya que por un lado el apuntado se fija automáticamente sobre un enemigo hasta que lo derrotamos o nos alejamos, y para cambiar de objetivo hay que mantener presionado el botón de ataque generando un pequeño campo de visión que mover libremente hasta ubicarlo bajo el enemigo que queramos, quedando además nuestro personaje un breve instante inmóvil al soltarlo. Si a esto le sumamos el hecho de que al realizar un ataque o habilidad no debemos mover el stick para desplazarnos, ya que cortaremos este de lleno, el combate queda ciertamente limitado. Si bien es necesario afirmar también que tras un rato te adaptas a ello, aunque sin camuflar así dichas limitaciones.

Titan Quest jugabilidad

Olimpo de bugs

Llegamos a otra constante observada en las otras versiones de Titan Quest publicadas hace escasos meses para el resto de plataformas, y es la considerable aparición de bugs, algo que francamente resulta incomprensible teniendo en cuenta que hablamos de un juego con más de una década y al que pocos cambios se han aplicado para que estos puedan quedar mínimamente justificados.

Nos encontramos pues ante pequeños problemas entre los que destacan un tasa inestable de imágenes por segundo, diversos errores gráficos (a los cuales hay que sumar los reducidos cuadros de diálogo y despreciable velocidad a la que se desplazan), problemas con la carga de elementos del escenario o extraños movimientos de enemigos e incluso nuestro personaje; que si bien por separado no suponen grandes barreras para avanzar en la historia sí que desentonan en su conjunto, afectando a la experiencia en general y haciendo claramente patente la falta de cuidado puesta a la hora de llevar a cabo esta adaptación.

En lo referente a su jugabilidad en modo portátil, si bien encontramos ese suavizado de texturas al que nos tienen acostumbrados algunos títulos y unos tamaños de letras ligeramente reducidos, sacrificando elementos como la cantidad de vida y energía, la experiencia no dista de la que se puede disfrutar desde el dock conectada al televisor.

Titan Quest jugabilidad

Titan Quest: Conclusiones

Si eres víctima de la nostalgia y buscas revivir la experiencia original, sin esperar añadidos ni modificaciones al respecto, más allá del acertado multijugador local y a pantalla dividida, seguramente disfrutes de Titan Quest. No obstante, si este no es tu caso es posible que las limitaciones y problemas antes expuestos -esperemos que los relativos a los bugs se solventen pronto mediante alguna actualización- acaben aburriéndote más pronto que tarde.

En líneas generales, THQ Nordic nos deja la sensación de que unos desganados esfuerzos han dejado escapar una buena oportunidad para relanzar un título que en su día fue muy bien acogido.