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Análisis de Pool Room Billiard

POOL ROOM BILLIARD

POOL ROOM BILLIARD llega a Nintendo Switch 2 como una propuesta de billar clásico que busca diferenciarse principalmente a través de su sistema de control, aprovechando las nuevas posibilidades de los Joy-Con 2. Sin aspiraciones revolucionarias, el juego apuesta por una experiencia directa, centrada en la inmersión y en cubrir los modos esenciales del género.

Una apuesta por el control

Nos encontramos ante un juego de billar tradicional, centrado en las modalidades más populares como el 8 bolas y 9 bolas, algo que no es nuevo dentro del catálogo de Nintendo Switch, donde ya hemos visto propuestas como Pure Pool o Cue Sports Snooker, algunas de ellas intentando aprovechar el movimiento de los mandos. POOL ROOM BILLIARD recoge ese testigo, pero lo adapta al modo ratón de Switch 2 como principal seña de identidad.

El sistema de control es, sin duda, su mayor atractivo. Al mantener pulsado el botón R, arrastramos el Joy-Con derecho hacia atrás mientras una barra indica la potencia del golpe. Sin soltarlo, un movimiento rápido hacia adelante simula el impacto con la bola blanca. El gesto resulta natural, fácil de entender y consigue transmitir una sensación cercana a la de empuñar un taco real, al menos en términos de intención.

POOL ROOM BILLIARD

Su imán es sin duda el modo de control.

La dirección del tiro se ajusta con el Joy-Con izquierdo, ya sea aprovechando también el modo ratón o recurriendo al stick analógico tradicional. Esta doble opción permite adaptar la experiencia a distintos estilos de juego, algo que se agradece especialmente para quienes prefieran un control más clásico sin renunciar por completo a las novedades del hardware.

Además, podemos ajustar el punto de impacto de la bola de forma menos intuitiva de lo que nos gustaría, controlar el efecto y decidir cuántas ayudas visuales queremos en pantalla para mostrar la trayectoria del golpe. Estas opciones facilitan el acceso a jugadores menos experimentados, aunque el juego sigue exigiendo precisión, dejando poco margen para el error incluso con las ayudas activadas.

POOL ROOM BILLIARD

La dificultad está camuflada a través de diferentes rivales.

Un lugar sin pretensiones

Esa búsqueda de precisión también deja ver sus limitaciones. El control, aunque satisfactorio, se siente algo rígido, con una tolerancia escasa a pequeños fallos en el gesto. Funciona correctamente y es coherente con la propuesta, pero no termina de ofrecer una sensación completamente fluida, recordándonos que sigue siendo una reinterpretación de un sistema tradicional como ya vimos en Wii Play para Wii años atrás.

En cuanto a modos de juego, POOL ROOM BILLIARD cumple con lo esperado. En solitario contamos con un VS contra la CPU, donde nos enfrentamos con hasta nueve rivales diferentes (algo soso viendo tan solo una silueta antes de comenzar el duelo) de dificultad progresiva en partidas de 8 y 9 bolas, además de un modo Torneo que encadena varios enfrentamientos cada vez más exigentes. Son modos clásicos que se limitan a cubrir las necesidades básicas pero sin sorpresas.

POOL ROOM BILLIARD

Torneos contra la CPU, VS y online es su oferta

El multijugador es otro de los pilares del juego. Incluye partidas locales para dos jugadores, usando un Joy-Con 2 por persona, y multijugador online con jugadores de todo el mundo. El online se divide entre Quick Match, para entrar rápidamente en partida, y Room Match, que permite crear salas personalizadas o unirse a las ya existentes con total facilidad. No hay mucho más que en los propios minijuegos de la saga Yakuza .

Como detalle interesante, durante las esperas en el emparejamiento online podemos acceder a minijuegos contra la CPU, una pequeña adición que ayuda a hacer más llevaderos los tiempos de espera. A nivel visual, el juego apuesta por un apartado gráfico funcional, con escenarios de billar elegantes y una presentación limpia, sin destacar especialmente pero cumpliendo con solvencia. Echamos de menos mayor  identidad y personalidad para sentir más conexión con POOL ROOM BILLIARD y querer convertirnos en el rey de la mesa.

POOL ROOM BILLIARD

Las ayudas visuales son totalmente personalizables.

Conclusión

Pool Room Billiard es un juego de billar correcto, con el contenido mínimo esperado y una ejecución algo áspera, pero que encuentra su valor en el uso del modo ratón de Nintendo Switch 2 para aportar una mayor sensación de inmersión. No destaca por su profundidad ni por su apartado visual, pero si buscas una experiencia clásica de billar con un control diferente que aproveche el nuevo hardware, puede ser una apuesta segura.

Versión del juego analizada: Nintendo Switch 2 (1.0.1)

Escrito por
Jugador de corazón, amante del arte y enamorado del metal.

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