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Sobre la próxima generación

Cuando la expectativa y la realidad choquen

Por si fuera poco, PS Vita empieza a ser una especie de chiste malo. Es increíble cómo una plataforma con tantas posibilidades, que podría conseguir que hubiera competencia real en el mundo de las consolas portátiles (lo que siempre beneficia a los jugadores), es poco más que un cadáver (no deja de ser una patética ironía llamándose como se llama).

Para rematar la jugada, los primeros rumores sobre las especificaciones técnicas de PS4 son contradictorios. Unos dicen que será más potente que la próxima consola de Microsoft y los de más allá exactamente lo contrario. Incluso hay declaraciones que sostienen que los componentes de PS4 son una chapuza y que se han limitado a coger un puñado de chips y ponerlos todos juntos, casi como si de un PC se tratara. ¿Razones que se han barajado? Que Sony está seca y no tiene un duro para un I+D decente para componentes dedicados para su PS4. Igualito que con el chip Cell, oiga.

Pero a los jugadores todo esto les da igual. Ven la presentación del Unreal Engine 4 o Agni´s Philosophy y sueñan (soñamos, que uno tampoco es de piedra) con juegos en esas calidad. Sin embargo, luego toca poner los pies sobre la tierra. Y quién mejor que el Director de Arte y Animación de Bioware para decir a todo el mundo:

Para la siguiente generación el cambio no será ni mucho menos tan grande, pero aún será obvio. Ahora estamos más preparados, pero no podemos permitirnos llegar a un punto en el que sea necesario vender 20-30 millones de copias para no quebrar.

El salto gráfico va a implicar costes de desarrollo más altos. Esta generación ha sido una criba que se ha cargado a muchísimos estudios de desarrollo, como THQ que ya es un cadáver con sus franquicias en subasta libre. ¿Podrá aguantar la industria la exigencia de los jugadores con PS4 y Xbox 720?

Si la gente se está esperando unas supermáquinas que muestren supergáficos que espere sentada. Ni las compañías se pueden permitir sacar una máquina tan cara al mercado (no sin asumir ellas los costes y que no repercutan en el consumidor) ni las desarrolladoras pueden gastar $60 millones en cada juego.

La próxima generación va a decepcionar a mucha gente, estoy seguro y en unos meses tendremos a un montón de directivos y desarrolladores preguntándose qué han hecho mal. Y lo mejor es que la respuesta es muy sencilla: nada.

¿Qué opinas de la siguiente generación de consolas? ¿La gente se está emocionando demasiado con los gráficos?

Este artículo refleja una opinión personal del redactor y Revogamers no tiene por qué compartirla.