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¿Qué he echado en falta en 2013?

Un repaso a las cosas que me han faltado en este 2013.

2013 se acaba, mucho más rápido de lo que lo hizo 2012, por cierto. Detrás queda el primer año de vida de Wii U que, como un bebé, tampoco es que haya hecho mucho más que estar ahí y llorar de vez en cuando para llamar la atención. Nintendo 3DS, en cambio, en su tercer año de vida ya ha hecho como los niños de esa edad, que ya corretean y hablan, tocan, preguntan y te vuelven loco con su actividad frenética.

Wii u Nintendo 3DS 2013

Wii U ha tenido un año en el que había que estar constantemente pendiente de ella y sólo al final, al año, cuando comienza a andar, empieza a dar señales de vida. Mientras tanto, sólo hemos sido unos pocos los que, arrobados, la hemos tenido y disfrutado, hecho cariñitos y reído con sus gracias. Es como cuando tus amigos empiezan a tener niños y sólo hablan de ellos. Tú no lo entiendes… hasta que tienes los tuyos propios. Pues eso mismo hemos sido nosotros con Wii U: unos padres primerizos.

Ya dejando la metáfora, que no da más de sí, se puede resumir que Wii U nos ha dado un puñadín de alegrías, mientras que Nintendo 3DS ha bombardeado de tal manera con titulazo tras titulazo que más que montaña rusa, ha sido una lanzadera. Enero nos subió a la cima y todo el año ha sido una caída adrenalínica que nos ha puesto las pilas y ha resucitado una consola que hace apenas un año tenía la etiqueta de fracaso. Visionarios.

Haciendo balance, esas cosas que se suelen hacer cuando acaba un ciclo, y antes de ponernos a pensar en los propósitos de año nuevo, he notado que me han faltado unas cuantas cosas en este año videojueguil, todas ellas `culpa´ directa o indirectamente de Nintendo. Y casi todas, lógicamente, relacionadas con Wii U.

La primera de todas estas cosas que me han faltado es la TVii. ¿Alguien se acuerda de ella? No vale usar Google. Lo que a todas luces era una funcionalidad para el mercado estadounidense ha resultado ser una funcionalidad para el mercado estadounidense. Aquí, en España, donde la televisión a la carta es una utopía a la que la SGAE teme con pavor, no había prácticamente esperanzas de verla, ahora ni nunca. Pero se la echa de menos, sobre todo las funciones extras que se podrían usar con el Wii U Game Pad y la posibilidad de ver programas asociados a los eventos televisivos que viéramos, especialmente en el terreno deportivo. Lejos queda esa presentación en el E3 donde se comenzó a ver Tvii, y más lejos aún está el día en que veamos algo de eso por aquí.

He echado mucho de menos los juegos de Nintendo. En vista de la huida (que tampoco debería tomar a nadie por sorpresa) de las third parties, especialmente la de EA, Nintendo no ha sabido alimentar su consola con bombazos marca de la casa. No ha sido un año malo para Wii U, a la lista me remito, pero sí es cierto que el catálogo necesitaba frescura y un golpe de efecto, juegos que visualmente marcaran una diferencia respecto a lo que Wii ofrecía. Y sí, hay títulos que lo hacían, pero no me vale sacar Need for Speed o Deus Ex meses, ¡incluso años!, más tarde que en el resto de sistemas.

En tercer lugar, he echado mucho de menos que Reggie dimita. Tengo una cruzada particular con el presidente de NoA. En época de vacas gordas es muy sencillo tener éxito, pero con Wii U las cosas han sido desastrosas. El que era una de las figuras más importantes de Nintendo ha ido perdiendo el fuelle con los años. Su división ha puesto trabas a los tres grandes RPG de Wii (Pandora´s Tower, Xenoblade y The Last Story), no ha conseguido que GTA V saliera en Wii U (que es posiblemente una de las mayores pifias de la historia de Nintendo América) y ha culminado un año de ventas de sobremesa nefasto, con una campaña de publicidad de Wii U vergonzosa, y una actuación patética en los premios VGX como colofón.

También he echado de menos un servicio online decente. Lo del sistema de cuentas es antediluviano y cualquier cambio que se hace al respecto es, a la vez, un paso adelante y otro hacia atrás. Nintendo es espectacularmente lenta en este campo y parece que plantea sus servicios mal desde el primer momento. Lo malo de las consolas es que tienes que convivir con ellas cinco o seis año, pero es que las máquinas de Nintendo salen con un lustro de retraso. Las descargas tardan una vida en bajarse, el servicio se colapsa a la mínima (y a lo de Navidad me remito) y cada vez que vas a hacer algo te piden tantas veces confirmaciones que uno se pregunta si es que en Nintendo son tontos o es que le toman a uno por uno.

Lo mejor que puede hacer Nintendo con Wii U es fijarse en lo que ha hecho con Nintendo 3DS y repetir la jugada. Sólo espero que no pase como cuando Juan Roig, el presidente de Mercadona, dijo aquello de `lo mejor de 2011 es que será mejor que 2012´. Esperemos que 2014 sea el año en el que Wii U tire para arriba y esperemos un tercer año, 2015, para Wii U realmente espectacular.

Este artículo refleja la opinión personal del autor y Revogamers no tiene por qué compartirla.