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La Pizarra: El verdugo de Xbox

Microsoft va a nombrar a Stephen Elop presidente de la marca Xbox. Mala señal.

¿Y qué haces con las compañías que compras? - Las vendo - ¿Qué? ¿Por qué? - Dividiendo los activos de la compañía” Este diálogo es un fragmento de Pretty Woman en el que Edward Lewis (Richard Gere) explica a Vivian Ward (Julia Roberts) que su trabajo consiste en comprar compañías, principalmente las que están en quiebra, para sacar el máximo partido a sus fragmentos.

Este es el papel que Stephen Elop podría tener en Microsoft si se confirma su “regreso” como CEO de Microsoft Devices, que engloba las marcas Xbox y Surface, en sustitución de Julie Larson-Green “la breve”. Según Techcrunch, el trato ya está cerrado y solo falta el anuncio oficial para confimar que él será el responsable de la tercera pata de esta industria, la más nueva pero no la más estable.

Porque cada vez hay más indicios de que el trabajo de Elop en Microsoft va a ser cargarse la marca Xbox. Ni le falta experiencia, ni le faltan ganas de hacerlo.

Su nombre se baraja desde hace meses. En noviembre, Bloomberg aseguraba que estaba muy interesado en él, más que otros candidatos, y que ya tenía una estrategia definida: deshacerse de las partes de la empresa que no fueran del núcleo de negocio. El diario económico citó dos, el buscador Bing y Xbox, fueran o no rentables, avanzasen o no en la buena dirección. ¿Y cómo está ahora la cosa de los videojuegos? Xbox ha sido una ruina para Microsoft y tan solo en los últimos años ha logrado dar beneficios independientemente de sus ventas. Ahora que Xbox 360 lograba tomar posiciones, al menos en Estados Unidos y Reino Unido (1er y 3er mercado por volumen), el cambio de generación ha dado al traste con todo porque Xbox One no parece capaz de superar a su rival, PS4 ni al nuevo competidor, PC.

Tampoco le falta experiencia en esto de las reestructuraciones y las ventas. Su primera quiebra la vivió como jefe de tecnología de Boston Chicken en 1998. Después, apenas tres meses después de ser nombrado presidente de Macromedia vendió la compañía a Adobe. El último capítulo es el más sonado y a la vez el más escabroso. En 2010 fue nombrado CEO de Nokia tras pasar 20 meses en Microsoft y tres años más tarde la dejó habiendo caído los ingresos del gran líder de móviles un 40% y el beneficio un 92% (no todo fue culpa suya, desde luego). Desde su puesto, mucho mejor pagado que el resto de directivos de la compañía, propició la venta de Nokia a Microsoft tras un proceso de integración en fases.

En este oligopolio que son los videojuegos estamos muy acostumbrados al 3. Tres plataformas predominantes generación tras generación, como si una más llevase inevitablemente al fracaso. Atari, Nintendo, SEGA, Sony y después Microsoft han mantenido ese número más o menos estable con invitados como Commodore, Coleco, TurbograFx o NeoGeo.

Actualmente vivimos un momento de expansión de plataformas: móviles, consolas Android, Oculus Rift, juego en la nube, Steam machines... Aunque todos los dedos acusadores apuntan a Nintendo, como es usual, en mis artículos he insistido en que es la compañía más estable del sector, la que menos riesgo de desaparición tiene gracias a sus activos y sus cuentas saneadas. Tampoco creo que One vaya a desaparecer de un día para otro; veo más probable que Microsoft acuerde su venta a un tercero. Hay quien habla de que Amazon está a la espera, otros incluso de que la propia Nintendo podría adquirir Xbox.

 Stephen Elop