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La Pizarra: Me gustan muchos juegos que no me gustan

De ver, de escuchar, de probar y de saber que no.

Tal cual, me gustan muchos videojuegos que no me gustan. Hace unos días, tras la sencilla presentación del fantástico Nihilumbra en Madrid, comprobé la cantidad de juegos de renombre que apenas he jugado en una breve charla con @chiconuclear y @leefrikiheavy. No los he jugado porque no me gustan, pero no puedo poner en duda su atractivo.

La Pizarra: Me gustan muchos juegos que no me gustan

Quizá pueda sonar confuso, pero para mi es algo muy corriente, con lo que llevo conviviendo desde que aprecio este tipo de títulos. Hay videojuegos que me aburren a los pocos minutos de coger el mando o de ponerme al teclado. Pongo todo mi empeño en avanzar, en llegar hasta algún punto caliente que me atrape y no me deje salir, pero en lugar de eso mi partida se convierte en un picor en el culo que parece no tener fin. En una carrera por llegar a un punto de guardado que en alguna ocasión incluso se ha convertido en un soplido.

Por lo general es cuestión de géneros, de mecánicas, pero me ha pasado prácticamente con varios tipos. Desde luego que me ocurre con los RPG, pero sin embargo Baten Kaitos me caló hasta los huesos. Hay aventuras a las que no encuentro el punto y de repente con un GTA me puedo pegar horas con el mando en la mano, haciendo misiones o sin hacerlas. Tampoco se trata de la duración de la partida (aunque es algo que cada vez llevo peor) porque me sigue pareciendo una delicia estar tres o cuatro horas pegado a Age of Empires Online; que ni me entero, vaya.

Me gustan, y a veces mucho

Hablábamos, no podía ser de otra forma, de Monster Hunter 4, el sueño húmedo de @leefrikiheavy en estos momentos. Esta saga de Capcom es un ejemplo perfecto de hasta dónde llega mi aprecio por algunos videojuegos que nunca me van a conquistar

A mi la saga Monster Hunter me parece fea por estilo artístico, por ambientación y hasta por temática. Y me he aburrido como una ostra cuando he intentado exprimirlo en Wii o cuando lo he catado por cumplir en Nintendo 3DS. Pero cuando veo a los fans hablar de las estrategias, de las partidas, de las armas y de los escenarios me parece apasionante y veo un juego tremendamente bien diseñado, con unas costuras prietas y una mecánica perfectamente definida para no robar más de lo necesario al jugador. Soy incapaz de verle detalles negativos y hasta me entretiene ver a la gente jugar unos minutos si están en plena faena.

La Pizarra: Me gustan muchos juegos que no me gustan

Es algo que me ocurre con frecuencia y que estoy seguro de que le ocurre a mucha gente más. Disfrutas a través de otros de los videojuegos bien hechos, es decir, de los que son divertidos. Porque pueden gustarte más o menos, tener gráficos mejores o peores, pero cuando un título está construido como debe ser es difícil buscarle los puntos débiles. Títulos que no pasan indiferentes ya sea en tráilers, en noticias o en imágenes, a los que sigues la pista aunque tengas decidido desde hace meses que difícilmente lo vas a catar.

Como en la parte del gusto, en esta de la dejadez también importa el género, pero no es determinante. Creo que me ocurre sobre todo con las aventuras en tercera persona al estilo Uncharted, Tomb Rider o Batman Arkham y muy poco con los shooters en primera persona. Con los plataformas no, que eso ya me encargo yo de jugarlos.

Y si esto es así no solo para mi si no para la mayoría de los videojugadores, si estamos de acuerdo en que el juego es bueno me guste o no me guste, me pregunto, ¿por qué tengo que tocarle las narices a quien lo juegue sacándole punta a todo?