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Los niños coñones

El porqué acabé odiando los juegos online. 

No me gustan los juegos online. Es una actitud completamente a contracorriente, lo sé, pero no lo puedo evitar. ¿Por qué?, pensaréis (y si no lo hacéis, da igual, voy contarlo de todas formas, que si no vaya gracia columna). ¿Es tal vez que soy muy malo jugando (que sí, sobre todo en FPS) y tengo mal perder (que no)? ¿Es tal vez porque mi conexión a internet no es lo suficientemente buena y el lag hace las partidas injugables? No. Es una manía adquirida, no innata.

En mi haber tengo cuatro años de World of Warcraft. Cuatro años de jugador diario, con mis cambios de reino y de hermandad, pero constantes. En tiempo real, estaremos hablando de unas 2.500 horas de juego. He jugado a Left 4 Dead, League of Legends, algún FPS que otro suelto, aunque mucho menos tiempo que con el WoW, por supuesto. Al final, he dejado todos estos juegos por un simple motivo: los niños coñones.

No sé que le pasa a la gente con internet. Puede ser el anonimato o estar a decenas o cientos de kilómetros de distancia el uno del otro. El caso es que las redes de juego online están llenas, absolutamente llenas, de púberes que se vuelven máquinas de odio e insultos con un pad en la mano. No es raro estar en medio de una partida y empezar a oír una voz de pito, proveniente de un chaval al que todavía le tienen que alcanzar el bote de galletas de la estantería, soltando exabruptos.

Insultan, gritan, menosprecian, sientan cátedra, hacen lo que les da la gana, ponen a parir al personal y, si las cosas van mal, se desconectan y estropean la partida. Honestamente, ya peino canas y no me da la gana aguantar el berrinche de un crío, y por un videojuego además. Salí del WoW completamente asqueado de ver las mismas actitudes una y otra vez, chavales que cree saberlo todo y que, en vez de ayudar y explicar y avanzar todos juntos, se dedicaba a comportarse como verdaderos salvajes y niños mimados. Al fin y al cabo, como lo que son.

Por supuesto, esta actitud se extiende a los adolescentes. Todos esos chavales que tienen juegos que, según la recomendación de edad, no deberían estar jugando (claro que a las desarrolladoras les da igual, ya que hacen los juegos para ellos ya que el PEGI o el ESRB con orientativos, no vinculantes). No digo que haya excepciones a la regla, chicos maduros de 12 o 13 años que puedan jugar a un título para 16, pero tener a uno de ellos durante un cuarto de hora calentándome la oreja con una pataleta en la que se acuerda de mis ancestros desde mi tatarabuelos en adelante refuerza mi convencimiento de que ese crío merece un par de buenos sopapos, por malcriado.

Así que me acabo aburriendo de los juegos con multijugador online. Siempre acabo harto de los insultos, a mi o a otras personas, de la falta de paciencia y de olvidarse que se trata de un juego para pasarlo bien un rato. Estoy convencido que esas mismas personas en una Party LAN guardarían las formas, aunque sólo fuera para evitar que un agredido por sus lindezas se levantara de la silla y le enmendara la plana in situ.

Hay impunidad ante este tipo de actitudes, las compañías no actúan contra ellos y les dejan actuar libremente. Y el problema crece y se extiende al resto de ambiente online. El caso más sangrante es el de la guionista de Dragon Age II, que ha sido acosada y la han amenazado de muerte a ella y a su familia por su trabajo en el juego. Otro ejemplo que se me ocurre son las amenazas de muerte a Hideki Kamiya por desarrollar Bayonetta 2 en exclusiva para Wii U. Hasta yo mismo he recibido insultos y amenazas en Twitter por algún artículo que he escrito o alguna opinión vertida. Insultos gratuitos que sustituyen a los debates civilizados.

Esta actitud es una de las lacras más vergonzosas de este sector. La actitud de ciertos jugadores, muchos más de los que resulta lógico pensar, es el principal motivo por el que me mantengo alejado de los títulos con multijugador online. A mi me gusta jugar tranquilo, a mi ritmo, cometiendo mis errores y apoyándome y apoyando a una comunidad y nunca he tenido paciencia para criar a los hijos de los demás.

¿Qué opinas de la educación en los juegos online? ¿Has sufrido a los niños coñones?

Este artículo refleja una opinión personal del autor y Revogamers no tiene por qué compartirla.