Portada » Artículos » Opinión » Fuga de talentos

Fuga de talentos

¿Está afectando a la falta de creatividad el divorcio entre grandes compañías y creadores ilustres?

Hace tan solo unos días, Internet anunciaba con júbilo que Patrice Désilets, creador de Assassin´s Creed, volvía a Ubisoft. Fue casi de rebote pero eso no impidió que incluso un portavoz de la compañía le diera la bienvenida públicamente. Había recuperado a uno de sus hijos pródigos (y un gran activo para la empresa, según el punto de vista).

La industria de los videojuegos se está fragmentando, en gran parte gracias a la independencia que las nuevas plataformas y formas de financiación ofrecen a los desarrolladores. Se pueden hacer macroproyectos de éxito y se pueden hacer microproyectos de éxito. Y esa fragmentación está convenciendo a nombres ilustres de que con la independencia podrás gestar sus propias ideas.

Fuga de Cerebros

En los últimos dos años han sido muchos los líderes de equipo que han dejado un estudio huérfano. Además es un proceso transnacional, ocurre tanto en Japón como en occidente. Ahí están nombres como los de Cliff Bleszinksi, Keiji Inafune, Peter Molyneux, Shinji Mikami, el extraño caso de Fumeta Ueda, Sean Velasco más recientemente...

La pregunta que me hago es la siguiente: ¿se están quedando las grandes compañías huérfanas de talento creativo? Cada vez más gente critica y denuncia la falta de originalidad de las superproducciones, con iteraciones anuales y sospechosas `inspiraciones´ del triunfo ajeno. Pero el análisis siempre enfoca hacia lo costoso de la tecnología, el miedo a los riesgos, las graves consecuencias de un único fracaso, etc.

Quizá toque pararse un momento a pensar qué parte de este atasco creativo se debe precisamente a esta ruptura que está habiendo entre el dinero y su mejor mano de obra. Me da por imaginar que Capcom está pagando haberse deshecho de Clover. Me llama la atención comprobar que el RPG más sorprendente de Square Enix en los últimos tiempos sea un producto de segunda para Nintendo 3DS llamado Bravely Default o que Goichi Suda apenas venda juegos y sin embargo le sobren editores. Y es muy simbólico que Electronic Arts ofrezca carta blanca a Jason West y Vince Zampella tras dejar Infinity Ward, cuando el grueso del estudio se quedó en Activision.

Fuga de Cerebros

Es verdad, el desarrollo de videojuegos es un proceso de grupo (si no eres Daisuke Amaya) y hay que reconocer el valor de cada uno de los miembros de un equipo, pero la creatividad excelente es un don que además hay que estimular correctamente.

Si los gigantes no quieren arriesgarse, habrá que hacerlo sin su dinero. Y si eso implica que los grandes talentos del videojuego tengan que dejar las compañías tradicionales para sentirse libres, entonces veremos cada vez más rupturas de este tipo. Al fin y la cabo, si alguien va a echar de menos a sus creativos van a ser los señores de corbata que tomaron la decisión de cortarles las alas porque los jugadores podremos seguir disfrutando de su trabajo en otro formato, en otra plataforma, bajo otra marca.

Este artículo refleja una opinión personal del autor y Revogamers no tiene por qué compartirla.

¿Qué opinas de la fuga de cerebros en el sector de los videojuegos?