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Ver la versión completa : Skerion



Jota
5th February 2008, 10:46
Hace muchos años me decidí a escribir una historia de fantasía. Es historia quedo a la mitad y nunca la pude terminar. Ahora después de mucho tiempo, me anime a escribir otro par de capítulos y a retocar todos los que ya existían. De momento hay 5, me faltan otro 5, pero a ver si colgándola aquí en el foro y viendo vuestras opiniones, me animo algo más y la termino de una vez. Muchos de vosotros puede que ya la hayáis leído antes, por que colgué el prologo y el primer capitulo en el foro hace mucho tiempo, pero ese post se perdió y además era la versión antigua sin retocar, así que he borrado el anterior y abro este para ir colgando los capítulos actuales.


http://img338.imageshack.us/img338/9382/skerionks5.jpg

Skerion : Índice

Prologo: El Despertar [Ya Disp, Pag. 1]
Capitulo 1: Vida diaria [Ya Disp, Pag. 1]
Capitulo 2: De Vuelta a Casa [Dips. La semana que viene]
Capitulo 3: El Descubrimiento [Prox]
Capitulo 4: La Extraña [Prox]
Capitulo 5: La Señal
Capitulo 6: La Mujer Oscura
Capitulo 7: El Visitante
Capitulo 8: La Verdad
Capitulo 9: La Muerte
Capitulo Final: La Magia

Los capítulos estan sujetos a cambios de última hora.

Prologo: El Despertar

Al principio de los tiempos, solo existía una única y solitaria estrella, que lloraba sin consuelo alguno en la inmensidad de un manto negro. Cada lagrima que derrabada al negro y solitario universo, era una nueva estrella que nacía con luz propia, aunque sin alma. Pero también, con cada estrella nueva que nacía de su lamento, ella se apagaba un poco más. Hasta que llego el momento en que se convirtió en un cuerpo inerte en medio de un mar de estrellas silenciosas. Y fue entonces cuando sucedió, cuando dentro de tanta soledad exploto y se dividió en dos mitades provocando un gran estruendo, el mayor de todos los tiempos. Las dos mitades que surgieron, comenzaron a chocarse con todas aquellas estrellas solitarias y sin alma. Cada una fue adquiriendo por separado más y mas luminosidad con cada estrellas que se encontraba a su camino, hasta que sin poder remediarlo, cada parte de la antigua estrella solitaria, exploto de nuevo. Y dicen que fue asi como surgieron dos almas, llenas de luz y oscuridad al mismo tiempo. Dos almas compuestas de luz, dos cara de la misma moneda que tenían el poder de crear, hacer y deshacer a su antojo. Uno se hizo llamar Lhar, y el otro se hizo llamar Lother. Uno de ellos comenzó a jugar, comenzó a investigar lo que era capaz de hacer… creo un mundo, y dentro de ese mundo, creo algo que llamo vida. Puso todo su empeño para que funcionara, puso todo su amor en aquel pequeño e insignificante mundo. Poco a poco fue imaginando como seria la vida en ese mundo, como surgiría la magia, como serian los océanos con sus estrellas, para que nunca se olvidaran de donde vinieron… Conforme el lo iba imaginando, el mundo iba tomando forma, como una nota musical que se pierde en el viento. Como un rayo de sol que se abre camino a través de la tormenta.

Un mundo en el que reinaba la magia, el arte y la sabiduría. Regido por una inquebrantable paz, donde el fuego no quemaba y el agua no ahogaba. Juntos jugaban a las orillas de un mar donde las estrellas saltaban desde el cielo para zambullirse en el agua, a ver cual de ellas era capaz de brillar con más fuerza. Un mar siempre en calma, donde cada cierto tiempo, bajaban todas las estrellas a descansar. Cada una única y diferente de la anterior, cada una con su propia alma, para que nunca estuvieran solas. En esa luna nueva, el cielo se quedaba sin estrellas, ya que todas y cada una se sumergían dentro del agua para iluminar a los seres que habitaban en las profundices. Una tierra donde el sol esperaba amablemente a que la luna estuviera a su lado en lo más alto del cielo para esconderse y dejarla que bañara con su tranquilidad todas las tierras de aquel mágico mundo. Era un mundo idílico, una utopía creada a partir de la imaginación más pura.

Pero cada vez que imaginaba algo, cada vez que quería mejorar algo, Lhar se daba cuenta que su luz se volvía mas y mas tenue. Necesitaba descansar cada cierto tiempo de todo el poder que llevaba consigo. Necesitaba sentir que no estaba solo para poder recuperarse de todo el trabajo que estaba llevando a cabo.

Lother por el contrario, no quería crear. A él le gustaba observar a su hermano, observar sus creaciones y ponerlas a prueba. Él no estaba dispuesto a perder su luz para crear algo que a su parece era innecesario.

Muchos milenios pasaron desde la creación de ese mundo al que Lhar llamo Nandle. Después de ver cómo todos convivían en paz y armonía, comenzó a necesitar algo más. Y se le vino a la idea de crear la cosa mas hermosa jamás vista, darle cuerpo y alma de diosa. Y así creo a su hija, con la más puro luz que puedo encontrar dentro de su ser. Y la llamo Ninfle, le dio el poder de controlar parte de su magia, de ser una buena diosa cuando llegara el momento. Pero esto le dejo aturdido. Se quedo sin fuerzas, y su luz comenzó a ser demasiado tenue.

Muchos más milenios pasaron, y cada cierto tiempo Lhar sabia que su luna menguante estaba llegando, que tendría que desaparecer durante toda una era, para poder recuperarse. Y es que hasta la magia tiene sus propias reglas, aquellas que dicen que cuanto más poder tengas, más pesara sobre tus hombros. Él sabia que se le estaba agotando el tiempo. Durante su tiempo de descanso, Lhar, debía de confiar todo su poder a Ninfle, su hija mayor , como ya había hecho otras veces. Ninfle, era la mayor de dos hermanas, tenia la particularidad de poder controlar la magia, aunque todavía no estaba preparada para hacerse cargo de tan ansiado poder, solo podria controlarla el tiempo justo que durara la ausencia de su padre. Era traviesa y su padre lo sabia, pero aun así siempre había confiado en ella y la quería con toda su alma. Solo ella podría tomar el mando durante el tiempo que su padre estuviera descansando y cuidar de que todo fuera bien.

Para mas tranquilidad, Lhar envió a Sati, un Zherden, proveniente de las colinas mas altas del reino de Sirebia, donde los humanos peregrinaban para pedirle deseos a los dioses. Todos sabían que si andabas durante tres soles, con sus dos lunas, llegarían al monte alado, donde cualquiera con un corazón puro podría coger un estrella con sus propias manos. Algunos humanos las coleccionaban, otros las guardaban para momentos de necesidad, pero todos sabían que cada una, era un deseo cumplido en el momento exacto. Sati provenía de una alta casta de guerrero, defensores del equilibrio entre humanos y dioses. Aquellos que se ocupaban de que el equilibro entre la magia y la física, nunca se quebrara.

Sati fue el encargado de proteger a Ninfle mientras Lhar estaba reponiendo fuerzas. Así que confiado, Lhar se retiro durante cien lunas a su lugar de descanso. Un lugar que no se hallaba en ninguna parte en concreto. Donde solo existía el silencio, donde arriba era abajo y abajo era arriba. Donde no existía ni la lógica, ni la magia, ni las emociones. Aquel lugar único donde podía liberarse momentáneamente de la carga que llevaban sus cansados hombros.

Y así pasaron cien lunas. Lhar despertó, completamente renovado y con fuerzas para aguantar otras mil lunas nuevas, hasta su próximo descanso. Pero cual fue su sorpresa que al despertar encontró el universo completamente sumido en caos y destrucción. El planeta que el con tanto afán había creado y cuidado se hallaba en la mas miserable situación. El fuego se apoderaba de la tierra y el sol se escondía de la luna. Los océanos ya no tenían estrellas y los humanos ya no creían en los dioses, ya que sufrían la desolación de un mundo terrorífico y lleno de miedos.

Pero lo peor estaba por llegar. Cuando busco a Ninfle para pedirle explicaciones de lo que había sucedido, descubrió que esta había muerto asesinada. Según Lother, hermano de Lhar, esta había sido asesinada por Sati, su propio guardián , que quería apoderarse de toda la magia del universo, para su propio bien. Sati negaba una y otra vez lo sucedido, pero la furia de Lhar y su desolación no tenían tregua y condeno a Sati sin remedio.

- ¿Quieres la magia? – Dijo lleno de cólera – toma , te la regalo. Cargaras con ella durante toda la eternidad y te sumirás en la mas profunda soledad. Pero escúchame bien, jamás podrás utilizarla, serás testigo de tus actos una y otra vez. La soledad es lo único que vas a conseguir y solo ella podrá librarte, solo ella podrá acabar con tu vida. Te destierro al planeta que has creado. Vagaras por la tierra hasta el fin de los días, llevando sobre tus hombros lo que mas ansias.

En ese momento, el universo entero tembló. Todos los mundos se estremecieron. La magia desapareció de repente y comenzó a ganar la lógica y la física. Los dioses desaparecieron y los humanos se quedaron solos. Lhar encerró toda la magia del universo en el Skerion y se la dio a Sati.

- Aquí tienes, tu carga – Y desapareció con lágrimas en los ojos, que se convirtieron en nuevas estrellas.

Y desde entonces, Sati vaga por la tierra sin rumbo, condenado a una eternidad solitaria por el asesinato de Ninfle, su protegida. La historia poco a poco se perdió, se convirtió en una leyenda y se olvido. Ya nada queda de aquellos tiempos en los que reinaba la magia. Todo se olvido… hasta hoy.

Shadow 666
5th February 2008, 11:13
Olé [aplauso]

Si que me acuerdo de esta Historia. La Introducción tiene gancho y deja con ganas de más.
Así que anímate, porque está soberbio este escrito. :jaur:

Y no recuerdo haber leído alguna continuación, así que nunca supe que le ocurrió a Sati despues.

Nowiis
5th February 2008, 13:56
Me ha dejado con ganas de mas...

Aunque no me quedo muy claro que es el Skerion.. ¿Algun tipo de objeto? ¿O eso lo revelaras más adelante?

Jota
5th February 2008, 14:08
Me ha dejado con ganas de mas...

Aunque no me quedo muy claro que es el Skerion.. ¿Algun tipo de objeto? ¿O eso lo revelaras más adelante?Se revela más adelante, hazte a la idea de que es una historia como ... perdidos, con muchas incognitas. El prologo es solo eso, ya veras en el segundo capitulo.

MaGiC
5th February 2008, 16:25
hazte a la idea de que es una historia como ... perdidos, con muchas incognitas.

Eso es imposible. No puede existir historia que después de 3 temporadas te dejé con más incógnitas que cuando empezaste a verla xDDD

Buen escrito.

Shadow A
6th February 2008, 05:48
Me encantó el prólogo, esto tiene un buen mote para que te animes a seguir leyendo.

Bueno, a la espera del siguiente capítulo.

Shadow A

Jota
8th February 2008, 11:01
Capitulo 1: Vida diaria

Ana siempre había sentido ese miedo aterrador a los ordenadores, pero sin saber porque, termino de secretaria en una empresa de esas donde ni siquiera tenía posibilidades de ascender. Se limitaba día a día a hacerle llegar a su jefe toda la mierda con la que la bombardeaban. Teléfonos, listas, invitaciones a fiestas… Empezaba a creer que su vida era demasiado monótona, demasiado.

Ese día todo había sido lo mismo de siempre, un café por la mañana en la cafetería de la esquina, un paseo de 10 minutos y una fría bienvenida por parte de su superior. Siempre lo mismo, siempre la misma cara de asco. Se planto delante de su ordenador e ignoro la pila de trabajo por hacer que tenía en medio de su escritorio. Encima un posit naranja chillón decía: ’Ana, que no se te olvide concretar la cena de esta noche antes de irte a comer, es muy importante’

Todo lo importante que podía ser una cena de 4 borrachos, en casa del jefe para ver un partido de futbol. Un ardiente deseo de salir de allí corriendo le inundo todo su cuerpo. Pero respiro profundo, conto hasta cinco, y empezó a ojear google. Comenzó por meter palabras al azar, sin mirar nada concreto. Pero después de 10 minutos dando vueltas por paginas sin sentido, se dio cuenta que casi sin quererlo estaba buscando nuevos trabajos de ‘ayudante de oficina’.

Después de tres cuartos de hora sin encontrar absolutamente nada, su móvil comenzó a llamarla a gritos. Chema le había escrito un mensaje recordándole que esta tarde tendría que ir a su casa. Su agobio se transformo en un sentimiento de culpa. Después de tantos años, sabia de sobra que Chema era aquella persona con la que se desahogaba cada día y que no tenia culpa alguna de todas las desgracias de su trabajo. Llevaban tantos años juntos que se conocían perfectamente. El sabia que ella siempre acudiría a su llamada, y ella sabía que el estaría ahí siempre para protegerla y apoyarla.

Nunca estuvieron juntos, pero en el instituto Chema estaba loco por Ana. Y ella por él aunque nunca tuvo el valor de confesárselo. Pero como todo en esta vida, su relación fue cambiando con el tiempo y pasaron esa línea en la que ya no puedes ser algo más que amigos. Aunque en el fondo, ellos dos saben que no pueden vivir el uno sin el otro.

Por fin llego la hora de regresar a casa. Después de toda la mañana atando cabos, concertando cenas inútiles y de horas de conversaciones telefónicas con personas que no conocía de nada, Ana recogió sus cosas, abrió la puerta de su oficina y salió al recibidor común de la empresa donde estaban todas aquellas personas que ella tenía que ver un día tras otro, tras otro… Siempre había tenido la sensación de que ella serbia para mucho más que para aguantar a impertinentes jefes y estúpidas rubias que querían robarle el puesto. Odiaba la hipocresía que inundaba aquel edificio, todo era tan banal, tan artificial.

En el centro de la sala, donde estaba el recibidor con el escritorio gigante de las recepcionistas y el logo de la empresa, se amontonaban cinco o seis personas. Los de las tres y media, pensó Ana. De la puerta del otro lado de la sala no dejaba de salir y entrar gente, igual que la luz blanca que entraba por los grandes ventanales a un lado y a otro de aquella gran sala.

Y entonces todo se volvió oscuro. Parecía que alguien había apagado la luz. Toda la gente que estaba en la sala se quedo completamente inmóvil. Literalmente. Parecía que alguien había congelado la acción, que alguien le había dado al botón del pause. Ana se acerco a una de las rubias recepcionistas, descubriendo su media sonrisa falsa que siempre tenía cuando atendía a un cliente nuevo. Todas las personas estaban congeladas, no se movían, no respiraban. El miedo le pudo y comenzó a gritar. ¿Que estaba pasando?.

Salió corriendo hacia la puerta, pero esta no se movió, ni siquiera un centímetro. Todo estaba oscuro, pero ya que la oscuridad no era completa, podía ver perfectamente. Intento coger su móvil, marcar algún número… También estaba paralizado, no marcaba nada… nada respiraba… en aquella sala ya no había vida.

El mundo comenzó a deshacerse, cual lienzo sumergido en agua. Las paredes de aquel edificio comenzaron a derretirse. Todo iba hacia arriba, hacia un mismo punto. Las personas comenzaron a desaparecer poco a poco. Parecía que todo aquello era una pintura mal acabada, de algún pintor esquizofrénico. Ana no pudo evitar gritar de terror, nunca en la vida había visto algo así. Todo estaba desapareciendo, todo estaba siendo engullido por un algo. Solo podía ver un punto de luz, una luz muy brillante, blanca de un blanco puro.

Comenzó a caer, comenzó a derretirse. Ana estaba siendo engullida por aquella luz, igual que todas las personas de aquella sala, y la sala propiamente dicha. Al principio era lento, pero cada vez se hacía mas y mas rápido. Subió y subió, a una velocidad vertiginosa. Ya no podía distinguir nada, ni siquiera su cuerpo, no se veía a ella misma solo veía una luz blanca, inmensamente grande, que la rodeaba. La luz comenzó a cegarla y en vano, hizo un acto reflejo de ponerse las manos en los ojos… pero ya no tenía manos, no tenia cuerpo, no tenía nada… Quería gritar pero no podía, quería correr pero le era imposible. Solo seguía avanzando.

De pronto la luz se apago. Ahora todo estaba negro, una inmensidad negra sin rastro de vida, ni siquiera de tierra, de cielo, de aire… nada. Ana empezó a escuchar un grito de fondo. Muy lejano, que cada vez se hacía mas y mas fuerte, algo se estaba acercando a ella. Cada vez el grito era más fuerte, mas desgarrado…

Despertó en medio de un corro de personas, gritando como una posesa. Tendida en el suelo, todos estaban mirándola con cara de asombro y miedo a la vez. Estaba en medio de la sala, todos estaban bien, el mundo era el mismo de siempre. ¿Qué ha pasado?, le dijo Ana a un señor que la estaba abanicando

-Dímelo tu, de pronto te has tirado al suelo y te has puesto a gritar como una loca…

Shadow A
9th February 2008, 01:22
Ohh... interesante giro en la historia. ¿Quien será Ana y por qué le pasó lo que le pasó?

Me gusta la forma en como escribes JmL, muy buena, espero ver más cosas de tu parte ^^.

Shadow A

biohazard
20th October 2008, 00:24
Al principio de los tiempos, solo existía una única y solitaria estrella, que lloraba sin consuelo alguno en la inmensidad de un manto negro.

Que metaforico. la tristeza, la soledad, solo la oscuridad del espacio (el mundo a nuestro alrededor, que lo percibimos hostil y oscuro...). Da mucha, mucha lastima, de verdad que si. Se capta el mensaje de forma fantastica.

Cuando vas a continuar con el siguiente capitulo? Estoy ansioso.

Un saludo y oceanos de amor para todos.