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World of Goo

Impresiones impresionantes con el puzle más deliciosamente insostenible.

World of Goo - jugando y riendo - Avances

Ese fue el tráiler de presentación de World of Goo. Y éste el primer vídeo que se conoció de alguien jugando al proyecto realmente. Creo que no es demasiado aventurar asegurar que la gran mayoría de usuarios que compartimos y comentamos esos vídeos, nos vimos sorprendidos por casi todos los aspectos que destacaban en ellos: diseño,  humor, animaciones, música y un concepto de juego que prometía adicción, novedad, dificultad y caos.

Con la sorpresa aún en la cabeza decidimos contactar a los chicos de 2DBoy, el equipo (de dos) que se encarga del proyecto, para indagar en los detalles del desarrollo. Kyle es el hemisferio derecho (arte, música, diseño) y Ron es el izquierdo (gestión, programación), y como es un trabajo que parece de veinte, nos confesaron que estaban apurados con los plazos y quedamos para charlar después. Pero no sin antes compartir con Revogamers una versión previa del juego de PC que incluye el primer mundo (de cinco) al completo.

Pese a manejarse con ratón, el control de World of Goo parece idóneo para la temblorosa exactitud del Wii Remote. Todo el juego se controla arrastrando, soltando y "clicando", nada más. Por eso es fácil imaginar (y desear) el proyecto en su próxima versión Wii, por eso y porque el genial diseño artístico también es de poca complejidad. Un conjunto que no debería verse mermado en la consola.


Las Goo Balls son esas esferas "alquitranosas" que dan nombre al juego, y son sus personajes. Sirven para construir estructuras arquitectónicas y para transportar más bolas Goo. Y la función final de estas estructuras es alcanzar la tubería de absorción de cada nivel para rescatar la mayor cantidad de bolas posible (las sobrantes). Ya está, ese es el concepto de juego. Y el objetivo para el jugador es rescatar un mínimo estipulado para cada nivel (en consecuencia se dispone de menos bolas para construir). Los pluses de puntuación típicos de un juego de puzles son aquí el número de movimientos de construcción realizados, el tiempo empleado o las bolas sobrantes más allá de lo estipulado: las extra balls.

Los primeros niveles del mundo de Goo sólo tienen bolas negras, las básicas. Con ellas comenzaremos a montar torres y puentes, pero cada bola usada de este tipo "morirá" en la estructura, su sacrificio servirá para salvar a las demás. La física se deja notar desde la primera torre, pues los tentáculos que agarran unas bolas con otras a modo de vigas no son rígidos (parecen de chicle), y entre los poco simétricos ángulos que construiremos y la fuerza de la gravedad, que no dudará en actuar en cuanto se nos "tuerza" el invento (es decir, al segundo paso), trataremos en todo momento con bailonas estructuras de dudosa fiabilidad. Ahí recae gran parte de la diversión: en el miedo y la emoción por ver si el siguiente paso hará que todo el montaje se tronche en dos, siempre, por supuesto, por nuestra culpa y ansia por usar el menor número de bolas y segundos. Es lo que tiene la impaciencia humana, más en los juegos.

Es muy recomendable jugar acompañado, pasando el ratón o el Wiimote y sugiriendo el siguiente paso de construcción. Las risas están más que aseguradas por eso de la ambición, la tensión (literal entre algunas bolas con tentáculos a punto de rajarse) le suma enteros a un sistema que podría ser demasiado seco en otros puzles, y es interesante comprobar el método de resolución de dos o más personas distintas, pues se descubren caminos, técnicas o planteamientos físicos impensables para uno.