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The Conduit

No sólo es un esfuerzo técnico, también jugable. Con tantos modos de juego, ¿merecerá la pena?

The Conduit - Impresiones multijugador online - Avances


A estas alturas es casi imposible estar informado sobre Wii y no conocer The Conduit. Pero si eres nuevo en ésto, sólo te recordaré que es un título de acción en primera persona o FPS en el que un estudio con experiencia pero poco reconocimiento, High Voltage, se ha dejado todos sus ahorros para lograr el mejor juego de Wii en términos técnicos y mucho más. SEGA será su editor y su filial española nos convocó para la primera prueba (mundial, porque la estadounidense falló) del modo multijugador en red del que dispone.

Acompañados de Eric Nosfinger, el director artístico, y de Kerry Ganofsky, director de la compañía, 12 valientes tuvimos la ocasión de matarnos y rematarnos desde una Wii a la otra. En realidad, toda la acción transcurría en la misma sala, pero la red fue lo suficientemente estable como para no entorpecer en ningún momento unas partidas cargadas de explosiones (o más, como contaré más adelante) y movimiento. Porque The Conduit fluye con mucha suavidad, sea lo que sea lo que esté pasando o lo que esté en pantalla. El único inconveniente de esta cita es que no pudimos probar Wii Speak, algo sin sentido estando todos reunidos en la misma sala y jugando un todos contra todos.

 Lo primero que nos recomendaron los anfitriones fue echar un vistazo a las infinitas opciones configuración tanto del control como de los indicadores en pantalla. ¿Pero cómo resistirse a disparar? Así que antes de nada, una toma de contacto para reconocer giros, velocidad y apuntado. Todo iba demasiado rápido, demasiado sensible, así que tocaba cambio. El juego permite el reajuste de mandos durante la partida a través del menú (botón '2'), pero serás vulnerable todo ese tiempo. Como se puede cambiar hasta el más mínimo detalle, hará falta algo más que unos segundos apresurados para encontrar la combinación deseada. Tal es el grado, que aún no tengo claro el efecto de ciertos cambios. Pero sin duda será un factor determinante para esas partidas de alto nivel a través de la red.

Vuelta al juego, que la batalla no espera. La suerte decidió que todo comenzase en un escenario angosto. Un hospital de pasillos cortos y techos bajos, repleto de escondrijos y cristaleras, sólo apto para armas cortas y rápidas, como esa genial pistola de fácil manejo con la que High Voltage nos ha obsequiado. La sensación de agobio y tensión crecía a medida que los participantes se encontraban y sus estruendosos disparos resonaban cada vez más cerca. El ruido es constante en estas partidas locas en las que lo único que importa es matar más que el resto. En cuanto a las batallas, es reseñable la dureza de los soldados, ya que no mueren a las primeras de cambio de dos disparos (algo que también podrá ser cambiado).


Nosfinger (izq) y Ganofsky (der). Que su estilo artístico sea mejor que el estilo personal.

A pesar de la estructura de esa pantalla, el número de pequeñas habitaciones y pasillos es lo suficientemente amplio como para no ser memorizado en un par de partidas. Sin embargo, doce jugadores apenas tardarán unos segundos en encontrarse y continuar con la carnicería. Los rincones esconden armas distintas o vida extra como acostumbran los juegos de este género.