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Super Smash Bros Brawl

Primeras luchas con la versión a la venta japonesa. Anticipo de un clásico.

Super Smash Bros Brawl. Impresiones - Avances

 

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Damas y caballeros, nintenderos todos: hemos jugado al Brawl. Acomodados en un sillón, en una HDTV de 50'' y con cable por componentes en el centro de prensa de Nintendo España, hemos tenido el privilegio de hincarle el diente al juego más esperado por la comunidad de usuarios y lectores Revogamers (ahí lo atestiguan esas 570 páginas entre el hilo oficial y el de destripes). Como por un lado no queremos chafar las sorpresas a quienes han optado por mantener la ilusión y descubrir ellos mismos el juego y por el otro, el juego ya está completamente destripado, estas impresiones se centraran en el aspecto técnico y jugable, sobre todo respecto a su antecesor, el Melee, y sin spoilers.

Lo primero que llama la atención es el cuidado trabajo que se ha hecho en el apartado técnico. La ya famosa canción compuesta por Nobuo Uematsu (Alí Baba, Iglybuff...) acompaña a una cuidada introducción en la que se presentan nuevos y viejos personajes, anunciando desde el primer momento que estamos ante un juego muy especial.

Super Smash Bros. Brawl


Los menús son muy esquemáticos en su diseño y muy completos en su contenido, aunque es cierto que no los hemos podido disfrutar en profundidad ya que estaban en japonés. Todo destila ese "Wii felling" de formas redondeadas y tonos pastel, muy alejado de la estética psicodélica del Melee. La impaciencia puede con nosotros y decidimos meternos en una batalla a cuatro luchadores. Hay muchos personajes donde elegir, nuevos y antiguos, pero la nostalgia gana y Link se convierte en el primer personaje con el que vamos a luchar. Del puñado de escenarios disponibles nos cautiva el del Reino Champiñónico, con ese regusto a 8 bits que nos pone nostágicos. Todo está preparado, el tiempo de carga es mínimo y enseguida arranca el Reino... ¡un momento! ¡Nos ha salido el nivel 1-2 del Mario! Scroll lateral forzado, saltando tuberías y rompiendo bloques mientras Peach, Bowser y Kirby intentan sacudirnos.

En los primeros compases el control elegido fue el de Wii. A los pocos segundos cogemos el Wavebird. No es que sea malo, pero es que nos cuesta perder las mañas y no nos perdemos nada por jugarlo con control tradicional; el Brawl sigue siendo un juego de la vieja escuela. Primer cambio: es más lento. Los personajes se mueven con más fluidez pero más pesados, lo que se nota sobre todo en los saltos. Acostumbrados a la locura del Melee, éste es más accesible y se controla mejor, aunque se hace raro al principio. La batalla es a 2 minutos y somos derrotados cual novatos por culpa de Peach que, en el momento más inoportuno, se hace con una bola de smash final, nos pone a todos a dormir la mona con petalitos rosas y nos funde de tres "galluflas".


Pero este combate nos sabe a poco y el escenario, aunque grandioso en su concepto, es extremadamente sobrio. Volvemos a la carga en la Hal Abarda y vemos, por fin, de lo que Brawl es capaz. Todo luce de maravilla, la nave moviéndose al fondo es sencillamente espectacular; tanto, que nos sacan una vez del escenario por su culpa. Nota mental: matar a Zelda. Las plataformas aparecen y desaparecen mientras nuestros ataques giratorios siembran el pánico. ¡Otra bola smash! Salen con bastante frecuencia ¿no? ¡No, Samus, NOOOOOOO! Traicionado de nuevo por una mujer. En fin, todo sea por ver el Suit Zero de la cazarrecompensas más famosa del universo Nintendo.

A lo largo de la tarde, lo cierto es que prácticamente en todos los combates aparecieron bolas Smash, así que lejos de ser un elemento poco común, podrán darle la vuelta a casi todos los enfrentamientos, al menos con las opciones de juego establecidas por defecto. Así pues, fuimos dormidos por una princesa, destrozados por un super rayo, acribillados por pistolas de cacahuetes, cocinados por una bola de chicle rosa, aplastados por un Bowser con úlcera sangrante, cortados en cachitos con una espada y atropellados por un tanque futurista, aunque pudimos resarcirnos con el Entrenador Pokémon, un luchador que descubriréis que es sumamente equilibrado gracias a su cambio de estilo con cada Pokémon.