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Max & the Magic Marker

Press Play dibuja uno de los proyectos más prometedores de WiiWare (otro más). Lo jugamos, lo vemos y lo discutimos con el fundador del estudio.

Max & the Magic Marker - Impresiones - Avances


NyxQuest: Kindred Spirits
, World of Goo, LostWinds, Swords&Soldiers o LIT son trabajos que saben explotar el servicio WiiWare, con ideas innovadoras alrededor del mando de Wii que se hacen irresistibles a su precio de distribución en el Canal Tienda. A los destacados, a los que además tienen esa ilusión del estudio novato que pretende llegar al público con su propuesta, quiere unirse Max and the Magic Marker. Y Press Play sabe que plataformas + físicas es una fórmula que le gusta a WiiWare.

Max & the Magic Marker WiiWare preview

Ole Teglbjærg, representante del equipo danés, nos enseñó una demo prematura de su juego, y contestó una tanda de preguntas amablemente durante las jornadas de iDÉAME.

Sin duda, ver cómo el puntero pintaba las plataformas que inventa el jugador para que progrese el personaje nos recordó a varios pioneros del concepto como Kirby Power Paintbrush, Drawn to Life o incluso el próximo A Boy and His Blob, todos exclusivos de plataformas Nintendo y sus precisos apuntadores. Ole reconocía cada título, "por supuesto, pero no nos inspiramos en ellos de forma deliberada", aunque "es inevitable que la gente encuentre similitudes cuando juega".

Max and the Magic Marker va un paso más allá en lo de pintar objetos, y a veces la locura de que algunas figuras funcionen en el juego nos llegaba a acercar a lo que habíamos vivido horas antes con Scribblenauts, salvando las distancias y el método. Al fin y al cabo, para pintar una catapulta con su pie y su trampolín, y su peso que caiga desde cierta altura para lanzar a Max, hay que tener imaginación y saber aprovecharla para disfrutar del juego.

Max & the Magik Marker WiiWare preview

Pese a estos montajes más profundos y divertidos, Ole entiende que la clave está en comenzar por tener claro lo que sería la base de juego: "simplemente queríamos un plataformas que usara las físicas, meter las plataformas da para muchas cosas distintas". Efectivamente, es el propio juego el que invita a inventar, a dibujar para continuar, porque los puzles son los que proponen el reto paso a paso. ¿Una cornisa en lo alto? Una escalera. ¿Un precipicio? Un puente. Y entonces se va haciendo más genial: ¿Un mecanismo de poleas? Una bola que te rodee y ruede entre ellas hasta el final. ¿Una grúa con ganchos? Pinta un columpio en forma de S, que las físicas lo sujetarán por un extremo y te proporcionarán un temerario viaje plantado en el otro.

Por supuesto, un medidor de tinta evitará que te pases haciendo de Dios, y recoger la mágica materia prima por el escenario será esencial para sobrevivir, sobre todo cuando tus objetos comiencen a romperse, o se corrompan con la lluvia radioactiva y toque correr. Queríamos saber lo más extraño que había usado como plataforma la gente a la que Ole le había enseñado el juego, y la respuesta fue tan cachonda como obvia: "¿la cosa más extraña para avanzar? (risas) no sé la más extraña, pero, sinceramente, lo primero que pinta casi todo el mundo es un pito. Y a continuación un pito más grande. (risas) ¿funciona como plataforma? ¡Claro que funciona!" Ya se nos habían olvidado nuestros primeros momentos con el Pictochat...