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Little King's Story (Project O - Ousama Monogatari)

Saltamos en el tiempo para contaros los primeros pasos de la evolución de Alpoko.

Little King's Story - Impresiones - Avances

 Como ya sabéis, Rising Star se pasó por Madrid con un mundo de fantasía en la mochila. Primero nos presentó Little King's Story y después nos dejó probarlo. Si mirar causa fascinación, jugar engancha, aunque sea por poco tiempo y bastante perdidos en una partida ya empezada.

Dice el cuento que había un rey que tenía que tomar decisiones desde su trono y eso es casi lo primero que hay que hacer. Después de encontrar un puñado de fieles y salir de la más absoluta bancarrota hay que decidir qué construir primero. ¿Una granja o un fuerte? ¿Guerra o desarrollo? El sistema de presentación por menús de todas estas opciones, introducido por Hauser, es realmente sencillo y ordenado.


Por supuesto en este mundo tan pacífico y placentero nos decidimos por una granja y empezamos a buscar personajes que nos ayudasen. Pero hay que ver cómo está el paro. Incluso en este reino cuesta que la gente trabaje. "No me lleves al monte que no se hacer nada", dijo un campesino cuando quisimos convertirle en explorador; "lo importante es no pegar ni sello", le apoyaba el vecino. Vaya tela. El sistema de relaciones sociales entre personajes está tan bien llevado que abarca desde el enamoramiento de aldeanos hasta su sistema de seguridad social. Si es que eso de recibir tres vacas por no hacer nada... Rising Star ha puesto todo esto en un castellano muy coloquial que lo hace aún más divertido, aunque hay una fuerte influencia de un humorista concreto español que pronto descubriréis.

 Con el juego ya localizado al castellano, fue rápido hacerse al sistema de control. Captación de súbditos y envío a las tareas, ya sean de batalla, de construcción y de recolección. Lo primero es buscar vasallos ociosos y encantarles con la vara real, sencillamente pulsando 'B' a su lado. Serán fieles seguidores, muy semejantes a los del clásico Pikmin, ya que no se hace ningún uso del puntero. Con el joystick se dirige al rey y pulsando 'A' se lanzan literalmente uno a uno a los aldeanos para que se pongan manos a la obra. Saldrán corriendo en busca del hoyo, edificio o enemigo y, si no se topan con él, volverán rápidamente a su posición.

Como el número de siervos puede ser de hasta 50 (el máximo que probamos fue de 12) y ellos pertenecen a distintas clases y menesteres, la cruceta ayudará a colocarlos en distintas formaciones, algo muy útil para no poner al campesino a matar cebollas ni al soldado a construir arquerías. Poco más hace falta para combatir que tener un buen número de fieles convencidos y una buena estrategia. Un diamante en la cabeza de cada muñeco indica su potencia y su vida. En el combate, rodearán a los enemigos e incluso les montarán para atacarles desde todos flancos, como lapas. Mientras, tú jugador, observas y sigues pensando cuál es el mejor momento para mandarles a su destino glorioso.


Si un vasallo muere, otro nacerá y tan sólo su familia sufrirá. Pero los enemigos también atacan al rey. Su vida no está reflejada por indicadores cualquiera, sino por su edad. Cuantos más golpes, más envejecido y barbudo aparecerá. En ese caso, una siesta o un baño en aguas termales y todo solucionado.

El ritmo de juego está determinado por días naturales. Para que uno acabe, Corobo tendrá que irse a dormir y esperar al próximo amanecer. Si se demora, las horas irán pasando y llegará la noche, con nuevos personajes y misiones que descubrir. Al estilo Age of Empires, cada salto evolutivo requerirá una inversión económica y dará como resultado nuevos oficios y construcciones: de soldado raso a guerrero, de carpintero a  constructor... todo será alegremente celebrado. Pero lo que más euforia produce en el populacho servil es matar a los enemigos y conquistar terreno. El equipo ha creado algo especial para cada victoria. Es anecdótico, cierto, pero emociona y demuestra la dedicación y el mimo que han puesto en todos y cada uno de los detalles. Ojo al Festival de la Vaca tras acabar con aquella zombi que os contamos.