Portada » Avances » Jugando a No More Heroes I: Clase en serie B

No More Heroes

Una partida larga para probar un juego sin igual (y sin spoilers).

Jugando a No More Heroes I: Clase en serie B - Avances


Jugamos a No More Heroes (JAP)

¡Por fin! Después de transcribir las palabras de los demás sobre No More Heroes durante año y medio, por fin ha llegado el momento de que Revogamers se ponga a los mandos para dar caña con Travis Touchdown y su beam katana. Y es que Virgin Play ha tenido a bien invitarnos a probar una versión japonesa del juego de Goichi Suda antes de que el genio 51 se pase por Madrid el próximo lunes y se siente con nosotros a comentar el título, (¡No lo digas todavía!... Que sí, hombre), y nos enseñe la versión española.

Lo primero es dejar de lado la parte emocional y tratar de jugarlo con más compromiso. Pero tan sólo con ver los primeros menús pixelados, la fibra nostálgica se resiente, y el hecho de ver la intro y escuchar a Travis silbando la melodía del juego, toca la fibra de quien lleva a sus espaldas ya como una decena de textos sobre este juego. Pero hay que seguir adelante, ya sabemos lo que tenemos que hacer, quién es Sylvia Christel y cuál es nuestro objetivo. Sin más, el juego se pone serio y sin apenas hacernos a los controles, ya estamos rebanando cráneos con la espada luminosa. Hemos tenido tiempo para completar dos misiones, para combatir contra los asesinos número 10 y número 9 del mundo -que quienes hayan seguido la información del juego ya conocerán-, así como de investigar sus entornos y a sus secuaces. Antes de cada enemigo final será necesario recorrer los pasillos del lugar en el que nos encontremos, eliminando a un pequeño ejército, recogiendo tesoros y adaptándonos a la lucha. Por otro lado, este rato ha sido suficiente para conocer muchas opciones del combate, habilidades especiales y pequeños trucos. Incluso hemos tenido tiempo de dar una vuelta por la oficina de trabajo temporal, de acercarnos al cajero y de hacer el gamberro con la moto, destrozando semáforos y árboles, ya que se comporta como un cohete.

Porque en el fondo, No More Heroes destaca por dos características: la clase y la batalla.


No somos ni lingüistas ni sociólogos, pero nos atrevemos a definir la clase como esa característica que el humano crea y que hace que, entre dos cosas casi iguales, una sea mucho más atractiva que la otra para quien siente y juzga. Y eso no lo dan ni los polígonos ni las texturas. Eso se lo ha regalado Goichi Suda a No More Heroes con las espléndidas animaciones de los personajes más llamativos de Santa Destroy, con la postura y los diálogos de Travis Touchdown sobre su moto, con su espada láser, con sus frikadas, camisetas, VHS y con Jeane, esa gata tan mimosa; con una ciudad que transmite el calor tórrido de la costa pacífico-sur de los Estados Unidos gracias a un contraste agresivo en la luz, y unas sombras muy oscuras. Y sobre todo con unos antihéroes grotescos, que manejan a la perfección dos armas, la que llevan en la mano y la palabra.