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Metal Gear Solid 3D: Snake Eater - The Naked Sample

Konami apuesta por lucir 3D.

Impresiones Metal Gear Solid 3D - Avances

Infiltración y miedo

Metal Gear Solid: The Snake Eater 3D es una aventura compleja de infiltración y sigilo y queda patente desde el primer instante. Como siempre, no consiste en avanzar y acabar con todos, hay que pasar desapercibido y entrar en combate lo menos posible.

Para ello, hay que saber aprovechar la oscuridad, el silencio y el camuflaje. Un porcentaje indica en todo momento cómo está de mimetizado Snake con el entorno, lo que varía en función de su ropa principalmente. Hay varios trajes básicos, los clásicos para un soldado, pero como novedad en Nintendo 3DS puedes crearte tus propias prendas de ropa.

Metal Gear Solid 3D Impresiones

La personalización de ropa se realiza a través de la cámara. Tan solo hay que tomar una foto y esperar a que el juego la asocie como textura. Entonces te dirá en qué colores aporta camuflaje, es decir, en qué entornos va a funcionar bien.

Abordando por la espalda podrás coger por el cuello a los soldados para matarles, noquearle o tan solo torturarles para conseguir información. Y si te descubren, tocará buscar otra vez escondite en algún lugar del mapa, aguardando a que ese ya famoso contador de tiempo vuelva a cero y el resto de soldados abandonen su estado de alarma y, por tanto, tu búsqueda. Si la pelea se complica hay que recurrir a las armas de fuego, momento en el que Metal Gear Solid: The Snake Eater 3D se convierte momentáneamente en un juego en primera persona.

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También fue novedad en esta entrega la alimentación como sinónimo de resistencia, unida a la barra de vida. No solo hay que evitar ser atacado, también hay que comer algo de vez en cuando, y la comida hay que buscársela en la naturaleza. Todo será nuevo para Snake la primera vez que lo tome, y entonces te dirá personalmente cuánto le ha gustado y qué le aporta. Carne de cocodrilo, ¿por qué no?

Atención al control, necesita Circle Pad Pro

Cuidado si tu primer contacto con el juego es con la consola desnuda, porque Metal Gear Solid: The Snake Eater 3D necesita el Circle Pad PRO. Sin él la cámara está situada en los botones de la derecha, así que imaginad lo que puede costar moverla con soltura. Es muy personalizable, tanto en tipo como en velocidad de movimiento, pero no es suficiente.

Una vez insertada la extensión de botones se puede disfrutar realmente del título. El joystick izquierdo para mover a Snake y el derecho para mover la cámara. Así, sí. Los gatillos se quedan las funciones de ataque y ‘x’ la acción, mientras que ‘b’, es para agacharse o tumbarse. Estas funciones están duplicadas con arriba y abajo de la cruceta.

Una de las cosas más explotadas de la portátil es su pantalla táctil. Gracias a la pantalla inferior de Nintendo 3DS, el equipo de Kojima ha conseguido liberarse del menú engorroso y lento, uno de los problemas de jugabilidad más criticados del Metal Gear Solid 3: Snake Eater original, que fue parcialmente solucionado en la revisión Subsistance.

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El jugador tiene a mano el acceso directo a los elementos claves de la partida, con los que tiene que interactuar una y otra vez: el mapa, la mochilla, el códec o la mochila. Y además puede gestionar las armas de forma rápida, con un puñado de clics, o poner y quitar el silenciador sobre la marcha. Sin olvidar que permite tener siempre a la vista el mapa y los indicadores de salud, hambre y camuflaje.

Para que la gestión de armas y objetos sea total, los laterales del d-pad ayudan tener siempre el equipamiento adecuado. Se pueden personalizar de modo que pueden servir para activar o desactivar el arma/objeto o para poner 2 o 3 en rotación e ir pasando.

Hay que escuchar la opinión de quienes están acostumbrados a su mando tradicional pero el resultado final del control puede ser incluso superior en Nintendo 3DS.

Aunque tan solo ha sido una prueba, Metal Gear Solid: The Snake Ester 3D ha dejado muchas sensaciones. Parece que ni será aquella obra maestra que nos nubló en el primer encuentro ni el desastre en el que parecía que se convertía por momentos. El juego es el que es, el que fue, pero más ágil y con una apuesta por el 3D orientada a lo cinematográfico. Hereda las carencias de entonces y se ha creado alguna propia. Resulte como resulte, en marzo no pasará desapercibido.

¿Qué sensaciones te transmite Metal Gear Solid: The Snake Eater 3D?