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Wii U: entre dos generaciones

¿Cómo definir técnicamente a la nueva consola de Nintendo?

Dicho esto conviene hablar de las recientes filtraciones de las especificaciones técnicas de las próximas videoconsolas de Sony y Microsoft, y en especial al detallado análisis de la enigmática GPU de Wii U que ha realizado el equipo de Digital Foundry. Análisis que ha sido posible gracias a un desinteresado ingeniero de hardware que se ha molestado en realizar microfotografías de este chip.

Detalles aparte, lo que han descubierto viene a confirmar lo que veníamos sabiendo desde hace tiempo: la GPU de Wii U es una versión adaptada de la serie Radeon HD 46xx, un chip de bajo coste, pero que supera en rendimiento a sus equivalentes de PS3 y Xbox 360. Una diferencia que, aunque importante, en mi humilde opinión no es lo bastante significativa como para considerarse un `salto generacional´.

Wii U entre dos generaciones

Aún a pesar de la nueva información recogida de las microfotografías, todavía quedan muchos datos por conocer de la arquitectura de este chip como para dar un veredicto sobre cuál es su potencia de cálculo real comparada con los veteranos Xenos y NVIDIA/SCEI RSX de la competencia. No obstante, dado el secretismo que impone Nintendo a su propio hardware (se dice que las especificaciones no acompañan a los SDKs de Wii U), probablemente esta información no la tengamos nunca. Así pues, la única referencia palpable que tendremos a la hora de juzgar la potencia gráfica de Wii U serán los juegos que se programen en exclusiva para la máquina a lo largo de su ciclo vital.

Ahora bien, hay bastantes cosas que sí sabemos de Wii U, y esta información nos vale para saber qué es lo que no puede hacer la consola. Los cuellos de botella están ahí, y es difícilmente creíble que una máquina con una GPU basada en la ya vetusta serie 4600, una CPU trinúcleo que algunos experimentados desarrolladores han definido como `lenta´ y apoyada por dos gigabytes de RAM pueda batirse contra los monstruos que asoman por el horizonte.