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Reportaje: Cómo funciona el Wiimote

Explicamos en nuestro profundo reportaje la tecnología detrás del funcionamiento de cada característica del Wii Remote.

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Una combinación de tecnologías de tal calibre nunca había sido reunida para formar parte de un sistema de entretenimiento. Por lo tanto, es obvio encontrar algunas situaciones en las que se presente algún problema o limitación. Tras haber explicado el funcionamiento de las tecnologías presentes, es más fácil comprender las situaciones difíciles a las que se puede enfrentar el Wiimote, encontrar soluciones y preparar nuestro entorno ante ellas.

La complicación menos entendida y que por tanto ha dado lugar a más debate, es la distancia requerida con respecto al televisor para jugar correctamente a Wii. Es importante subrayar que esta limitación sólo se da al utilizar la función de puntero (ausente en muchos juegos, pero necesaria para menús), pues está ligada a la correcta respuesta del sensor óptico ante la barra de luces: una distancia muy corta provoca que los conjuntos de luces queden muy separados, y afecta a la sensibilidad de movimiento del puntero. Una distancia excesiva (más de 5m) provocaría que estas luces estén demasiado cercanas, confundiendo de nuevo al sistema. Como ya adelantamos hace unas semanas, Nintendo recomendará una distancia mínima de 1,5m entre barra y mando. Dependiendo del juego y las opciones de calibración que presente, es recomendable incrementar algo más esta distancia.

“Lo que no me gusta es que la forma de funcionar del control de Wii depende mucho de cuán cerca estás del TV. Si estás a 5 pies, se siente de una forma. Si estás a 10, se siente completamente distinto” Will Wright (Spore)

El creador de Los Sims está en lo cierto con esta sentencia, pero no es aplicable al usuario final: hay que considerar que en un sitio de juego habitual (un salón, una habitación), la distancia no cambia considerablemente en cada partida, por lo que la configuración de sensibilidad se adaptaría perfectamente a cada usuario, y si no, se modifica para el juego en cuestión.

Tras haber explicado el apuntado en juegos en primera persona en el apartado 3, es necesario incluir aquí la situación en la que el Wiimote pierda de vista durante mucho tiempo las luces de la barra en un giro, pues al volver a detectarla, los cálculos relativos realizados por los sensores no ópticos habrán provocado tal desfase que la acción mostrará un “tirón” hasta que vuelva a su posición correcta. Una vez más, es difícil encontrar esta situación (a no ser que no se utilice correctamente el sistema).

Otros elementos pueden provocar algún conflicto con el sistema, pero para subsanarlo es necesario que el mando fije la posición de la barra, y así no se “confunda” posteriormente. La luz solar aplicada directamente sobre la barra, algunas luces especiales, los espejos (que “multiplicarían” los LEDs)… son elementos cuya presencia puede equivocar al sensor, pero que no deberían plantear un serio problema, pues se presentarían en casos muy puntuales.

Una curiosidad que aún no ha molestado es la limitación de dispositivos del protocolo Bluetooth en modo multiplayer. Es decir, no es planteable la opción de un modo de 4 jugadores con dos Wiimotes cada uno, pues el límite de conexiones que soporta Wii es 7. Hasta ahora, sólo un título mostrado utilizaba dos mandos, convertidos en baquetas virtuales (WiiMusic), y ofrecía un modo de dos jugadores a pantalla partida.

Resumiendo, quizás estos problemas no lo sean tanto y se trate más bien de ligeras limitaciones fácilmente solventables en un entorno medianamente constante como es un sitio de juego habitual. El usuario que considere un par de aspectos (en los que seguro Nintendo incidirá en los manuales), no debe tener ninguna queja.