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Project Zero 2: la herencia kaidan

La tradición japonesa y el formato digital 

Los orígenes

El origen del terror japones está en la palabra Kaidan (y no, no nos referimos al tripulante de la Normandía en Mass Effect), una palabra que está formada por dos kanji: (kai) que significa extraño, misterioso, raro o aparición fascinante, y (dan), que significa conversación o narración declamada.

Así pues, el terror japonés tiene unas raíces profundamente primitivas, culturamente hablando, ya que se trata de una tradición oral, de contar historias de miedo, acerca de lo que aterroriza al hombre. Sin embargo, la popularización del término no llegó hasta el crucial periodo Edo de la cultura japonesa, a principios del s.XVII, en el que se puso de moda un juego llamado Hyakumonogatari Kaidankai, el Compendio de las Cien Historias de Cuentos Sobrenaturales.

Este juego se jugaba por las noches en tres habitaciones diferentes. Como parte de la preparación se encendían andon (lámparas de papel) en la tercera habitación y se colocaba un espejo en una pequeña mesa.

Project Zero Kaidan

Cuando llegaba la hora de empezar, los participantes contaban por turnos cuentos macabros y supuestos encuentros sobrenaturales en la primera habitación: los kaidan. Cada vez que alguien terminaba de contar una historia, el cuentacuentos se iba a la tercera habitación, apagaba un andon, miraba en el espejo y volvía junto a los demás. A cada cuento, la habitación se iba haciendo más y más oscura hasta que se contaba el cuento número cien, que era cuando la habitación se convertía en un lugar seguro para invocar a los espíritus atraídos por las historias.

Estos cuentos solían tratar acerca espíritus vengativos que en vida eran personas débiles e inofensivas, como sirvientes y mujeres. El espíritu en cuestión sabe perfectamente cuál es el blanco de su ira, pero suele desencadenar su odio sobre todo el que se ponga su camino (ya empezamos a ver muchas de las claves de Project Zero, ¿verdad?).

Como siempre ocurre en estos casos, los orígenes de esta tradición radican en la alta sociedad, concretamente el estamento de los samurái, que lo consideraban una prueba de valor, para luego irse popularizando entre las clases más bajas.

Con la llegada de la imprenta, pronto se escribieron muchas de estas historias y el fenómeno se propagó por toda asia. Japón está llena de este tipo de historias de terror que poco a poco han ido mutando en leyendas urbanas (como nuestra “Chica de la curva” o el “Loco fugado del manicomio”). En la actualidad, el cine y, por supuesto, los videojuegos de terror japoneses beben directamente de la fuente del Hyakumonogatari Kaidankai, aunque no se consideran tal, ya que el kaidan se reserva cuando la historia se ambienta en un Japón antiguo.