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El papá de Mario: Un Sistema Operativo único para Nintendo

¿Cómo sería un sistema operativo único para las consolas de Nintendo? ¿Qué ventajas aportaría?

No sólo se trata del Sistema Operativo

Aquí es donde Nintendo tiene que tener un cuidado extremo si no quiere sufrir un abandono total por parte de la thirds (sí, más aún).

Cuando se desarrolla un videojuego se usa un sistema operativo, unas API´s (o herramientas) y un motor gráfico. Sería: Sistema Operativo (Windows, Linux, Android, iOS…) -> Herramientas para facilitar las tareas (API´s como DirectX, Open GL, Mantle…) -> y Motor Gráfico (Como Unity, Unreal Engine, Cry Engine…).

Veamos unos ejemplos de integración:

Sistema Operativo = Windows -> API = DirectX -> Engine = Unity -> Juego = Dreamfall Chapters.

Sistema Operativo = Linux -> API = OpenGL -> Engine = Unreal Engine 3 -> Juego = Painkiller Hell & Damnation.

Si Nintendo opta por hacer algo propietario y exclusivo, tendrá que luchar para que los creadores de motores y herramientas las adapten a su nuevo sistema. Teniendo en cuenta experiencias anteriores creo que deberían apostar por lo seguro y facilitar la vida a todo el mundo.

Si no eres Microsoft (que cuenta con una base grandísima de PC´s, Windows, etc.) no te puedes permitir crear algo restrictivo, debes hacer algo lo mas amigable posible. Si toman como base un sistema Linux, ya tendrían más de la mitad del trabajo realizado.

 No sólo juegos

A pesar de que Nintendo quiera centrarse en los juegos, no debe olvidar otras características multimedia. Wii U ya tiene un buen montón de aplicaciones que complementan a los juegos, como el navegador. En los próximos sistemas esta integración tendrá que ser mayor todavía por la sencilla razón de que los usuarios las demandan.

Cabe la posibilidad de que veamos una eShop ampliada con aplicaciones de todo tipo, tanto de Nintendo como de terceros. Todo este ecosistema hay que cuidarlo y tampoco puede ser dejado al azar.

¿Cuándo lo veremos?

Un sistema operativo de esa magnitud supone un esfuerzo importante y llevaría al menos dos años de desarrollo para tener algo tangible. Ahora la duda es saber cuánto tiempo lleva Nintendo desarrollando este sistema.

Si acaban de empezar, nos iríamos hasta al menos finales de 2015, fecha que quizá nos dé una pista de cuándo será lanzada la próxima generación de dispositivos Nintendo (quizá el que está orientado al mercado de la salud). Pero si Nintendo lleva años preparándolo, es posible que nos sorprenda antes, aunque esta posibilidad la considero remota.

Mantle

Nintendo lleva varias generaciones confiando en las soluciones de AMD/ATI y, siendo tan tradicional como es, es muy probable que lo siga haciendo para el futuro. Si esto se confirma, Nintendo quizá pueda contar con una versión avanzada de Mantle para sus nuevos sistemas.

¿Qué es Mantle? Pues una API que ha desarrollado AMD, para huir del Direct X impuesto por Microsoft y a la vez de Open GL.

En varios juegos sobre los que ya se han hecho pruebas e incluso en varios que ya han salido al mercado, el rendimiento siempre ha sido superior. Es decir, a igualdad de hardware, se ha obtenido un mejor rendimiento.

¡Ojo! La salida al mercado de Mantle, no quiere decir que AMD abandone Direct X, ni mucho menos, sin ir más lejos, estuvieron en la presentación de DirectX 12, de la mano de Microsoft.

Conclusión

Nintendo tiene una dura tarea entre manos. El sistema operativo que desarrolle debe servir de base para su futuro hardware, debe contar con flexibilidad para adaptarse a las consolas domésticas y a las portátiles y otros posibles sistemas (por ejemplo un smart watch). Debe ser estable y seguro para impedir, o al menos dificultar, cualquier intento de pirateo. Por supuesto debe estar totalmente integrado con el mundo online y la nube, clave en los años venideros.

Pero, además, tiene que ser un sistema que consiga sacar el máximo rendimiento a todas las plataformas y, para colmo, ser atractivo para las thirds. Nintendo tiene multitud de opciones sobre la mesa y varios socios donde elegir, las decisiones que tome, serán claves para, al menos, la futura década de la empresa.

Si acierta en sus decisiones, tendrá un sistema robusto y estable, una base sobre el que afianzar sus plataformas. Esperemos que acierten.