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La orquestación en The Last Story

La importancia de la orquestación.

El papel de la orquestación en The Last Story

Como ya se ha avanzado, los primeros compases musicales del nuevo juego de Mistwalkersorprenderán por recordar más a la saga Metal Gear Solid que a la esperada Final Fantasy. Esto ocurre principalmente porque su orquestación corre a cargo de Yoshitaka Suzuki y ha querido, o se le ha exigido, impregnar a la música compuesta por Nobuo Uematsu ese aire de súper producción de Hollywood, deudor completamente del trabajo de Hans Zimmer y su equipo. No obstante, todavía quedan cortes de la banda sonora que mantienen la esencia de sus trabajos anteriores y no han desaparecido ni esas grandes melodías ni ese ambiente mágico que le caracterizaban. Simplemente, ahora hay más acción.

Otro aspecto sobre la instrumentación que conviene destacar es que se combinan instrumentos reales, generalmente solistas, con instrumentos digitales. Estos últimos abarcan desde el habitual bajo sintético hasta las librerías de sonido que representan a la sección de cuerdas o a la de viento metal. Así pues, escucharemos constantemente a un instrumentista real tocando encima de una base digital. Esto es una práctica habitual en los juegos cuyo presupuesto no permite un gasto excesivo en música y, por lo tanto, no pueden permitirse la contratación de una orquesta entera pero sí pueden emplear a unos cuantos instrumentistas, como ya se vio antes en Xenoblade Chronicles.

A continuación vamos a adentrarnos en la música del último proyecto de Hironobu Sakaguchi a través de una selección musical que no pretende ser ilustrativa de la calidad de la banda sonora, sino de laimportancia de la orquestación en cualquier juego o película y, en particular, en The Last Story.

Order and Chaos

Order and Chaos es el tema de los combates. Recuerda mucho a los temas de la música de la saga Metal Gear Solid, aunque sigue manteniendo un poco de las melodías de Uematsu. La obra está dividida en dos secciones de forma tan brusca que incluso parecen cortes diferentes (De hecho, en el juego lo son). Al final, vuelve a aparecer el primer segmento para desaparecer paulatinamente mediante lo que se conoce como fade out.

Tras unos breves segundos de disonancias, aparece una introducción a cargo de los metales y ya podemos escuchar de fondo la percusión estilo Metal Gear Solid. Esta introducción es la presentación del tema rítmico que acompañará a toda la primera sección. A pesar de su carácter inquietante, la insistencia en el mismo ritmo hace que esta parte resulte muy estable. A partir del minuto 2:20 entra la segunda sección, que rompe totalmente con la estabilidad acelerando el tiempo y recayendo mucho más en el componente electrónico, recordando de forma muy explícita a la ya mencionada saga de Konami. Incluso hace acto de presencia un coro, recurso instrumental que en los últimos años se ha puesto muy de moda en las bandas sonoras, sobre todo cuando se quiere dar a la obra un cierto aire de grandeza. Al final de esta sección, las cuerdas se encargan de reconducirnos otra vez hasta la primera sección, que desaparece sin llegar a encontrar un final claro, como es de esperar en una música que está concebida para sonar en bucle.