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Destripe: Brawl vs Melee y Modos Secundarios

Lo que convierte al Brawl en el nuevo Smash, destripando la versión americana.

Creador de escenarios.

Se trata del modo que seguramente ha armado más revuelo desde que se mostró. La posibilidad de hacer pistas personalizadas parece una innovación mayor, pero tras mucho jugar, queda relegada a un segundo plano.

Este modo comienza teniendo un problema de definición: es difícil determinar si su función es más bien estética o técnica. En pocas palabras, si es para hacer escenarios bonitos o jugables. Las tres únicas variedades de fondo a elegir (montaña, ruinas y una especie de base tecnológica) parecen indicar que su propósito es hacer pistas para jugar, sin preocuparse demasiado de su apariencia. Pero entonces, ¿por qué se puede elegir entre todo el soundtrack para poner música el escenario? Tanta variedad musical insinúa también una variedad estética más allá de tres fondos y bloques genéricos, pero desgraciadamente se queda ahí.


Y por otra parte, resulta mucho más difícil de lo que parece hacer pistas buenas. Nada más comenzar, a la mayoría de gente le viene a la cabeza dos ideas: una pista plana como Destino Final pero con la música que uno quiere (y sin el maldito borde), y una “jaula” donde rebotar cientos de veces y alcanzar daños inverosímiles. Para la primera ya está el propio Destino Final, y la segunda cansa tras dos partidas en broma.

Por lo tanto, la única manera de hacer pistas interesantes es crear una prueba, jugarla y añadir o quitar cosas hasta que el resultado sea satisfactorio, lo que es poco apetecible teniendo algunos escenarios muy buenos de serie. Y las pistas hechas con motivo de crear un escenario especial (de hielo, con muchos pinchos o plataformas móviles, de tamaño máximo) suelen ser inútiles. Tampoco son muy jugables las pequeñas concesiones que este modo hace al pixel art.

A grandes rasgos, es un modo innovador pero poco desarrollado. Hubiera sido mejor que se centrara más en la estética de los escenarios creados, pues el diseño y colocación de las plataformas en las pistas normales (al menos, en las aptas para jugar partidas serias) difícilmente se pueden mejorar.



Como conclusión, Super Smash Bros. Brawl tiene una cantidad de modos adicionales abrumadora (y eso que algunos menos relevantes no aparecen en este avance). Gran parte de ellos brillan por su originalidad, mientras que otros presentan inconvenientes puntuales. Aún así, ante semejantes extras, que superan cualquier expectativa realista, es muy, muy difícil quejarse.