Portada » Análisis » Yoshi's Story (Wii U)

Yoshi's Story

Sin Baby Mario pero con mucha fruta.

Yoshi's Story (Wii U) - Análisis

Yoshi’s Story es la aventura de Yoshi en Nintendo 64 y, por primera vez en un plataformas, en solitario. Por suerte o desgracia los juegos del dinosaurio han quedado ligados a Baby Mario y no suele ser habitual verlo sin él en un juego, aunque se dan casos como el último Woolly World en el que no es así. De sus juegos, fundamentalmente en 2D, Yoshi’s Story fue la puesta en escena del héroe sin estar acompañado de quien lo hizo famoso y en un título de avance lateral en pleno apogeo de lo tridimensional. Como viene siendo habitual en Wii U y su consola virtual, la versión que ha llegado a Europa en esta ocasión es la NTSC americana, con todo lo que ello implica.

Melones y colores

En Yoshi’s Story nos encontramos ante la simpática historia de la isla de los Yoshis. En esta ocasión el vengativo Baby Bowser ha robado el Árbol Súper Feliz y ha convertido a la isla en un libro, por lo que la depresión se ha cebado con todos los dinosaurios. Sin embargo, una nueva era de recién nacidos, tras debatir durante un tiempo y echarle valor, deciden recuperar el preciado árbol y que todo vuelva a ser como era en un principio.

En esta aventura los Yoshis deben recorrer las seis páginas que componen el libro de su isla para llegar al castillo de Baby Bowser y detener sus fechorías. Es decir, va a ser un recorrido de seis fases, con jefes al final de la tercera y la sexta. Pero no hay únicamente seis en el juego, ya que cada página tiene cuatro partes posibles en las que entrar y cada una de ellas es un nivel diferente, cambiando incluso el jefe al final de la página 3 según la parte escogida. En resumen, 24 fases de las que hay que escoger seis en grupos de cuatro para llegar al final. Pero, salvo que encontremos Corazones especiales escondidos en cada fase, en el mundo siguiente sólo se verá la parte 1. Concretamente, cada nivel tiene tres de estos coleccionables y hacerse con uno de ellos desbloquea la parte 2 de la siguiente página, el segundo que encontremos desbloquea la parte 3 y encontrarlos todos da acceso a la parte 4.

Cada mundo o página tiene una temática distinta, pese a que sus partes presentan recorridos y diseño diferentes. Las fases son especiales porque rompen la concepción clásica de principio y fin, ya que aunque existen como tal, llegar de uno a otro no hace que la fase se complete. En Yoshi’s Story las protagonistas son las frutas y una vez que se ha comido un número determinado de frutas (pero de las buenas, no de las picantes), la fase se da por terminada. ¿De qué sirve el recorrido entonces en los últimos tramos si de sobra hay frutas antes de llegar a lo que sería el final? Pues porque los melones son las frutas que más puntos dan, y luego hay una favorita que cambia cada vez, además de que hay que encontrar los Corazones especiales ya mencionados. Por suerte, están las simpáticas Ms. Warp para poder moverse entre ellas una vez activadas y así viajar entre tramos de la fase de una forma mucho más rápida.

La puntuación, para rejugar y obtener en el total de la suma de fases el mejor resultado, es una de las claves de Yoshi’s Story. Hay también extras para desbloquear, como los Yoshis negro y blanco, además de que luego todas las fases ya completadas pueden jugarse individualmente sin tener que hacer un nuevo recorrido de seis para volver a disfrutarlas. Y para novatos, un modo práctica en el que probar las habilidades de Yoshi como el salto + machaque, olfatear zonas y otras cosas no está nada mal.

Ya que Baby Mario no está, en esta ocasión los Yoshis tienen vida y esta puede agotarse y, en caso de que ocurra, se pierde a un miembro del escuadrón y no podrá volverse a jugar con él salvo que encontremos a un ShyGuy blanco, y en caso de perderlos a todos, Game Over. No es especialmente difícil el juego (lo cual no quita que haya, por ejemplo, tramos en los que lo fácil es caerse al abismo), y en Wii U gracias a los puntos de restauración todavía menos.

A nivel gráfico, un juego 2D por el que puede notarse el paso del tiempo pero que, como todos los Yoshi, tiene algo que lo hace mágico y es agradable de ver. La banda sonora y los efectos de los protagonistas cantando son de 10. El Off-TV le sienta de maravilla y pese a que no llega al nivel del diseño de otros juegos de la franquicia, los escenarios son variados y con diferentes elementos presentados en capas.

En definitiva, Yoshi’s Story merece ser probado. No es el mejor plataformas y tiene un planteamiento distinto, pero su planteamiento te da una perspectiva diferente y, una vez que te acostumbras, divierte. Seguramente sea más corto a la larga, pero los amantes de las puntuaciones sabrán sacarle mejor provecho. A día de hoy hay propuestas mejores como la aventura de lana de Wii U y eso se nota, pero pese a ello no se termina de ver a este título de la consola virtual como algo malo.