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Wing Island

Estos gorriones no usan sus propias alas para volar. Acompáñales y relájate mientras puedas, porque no te lo van a poner nada fácil.

Wing Island - Análisis

Más allá de la aventura principal tenemos las Competiciones Aéreas, en las que deberemos reventar el máximo de globos posible en el tiempo establecido o compitiendo contra un jugador o la máquina. Este modo se siente bastante insulso,  pues consiste simplemente en mantenerse en el aire atravesando esferas de colores planos (aunque más que esferas parecen círculos bidimensionales). Competir contra la máquina se hace muy monótono debido a la extrema facilidad con la que se le puede derrotar, y solo jugando con un contrincante humano es posible entretenerse más de diez minutos. Si eres capaz de convencer a alguien para probar esto, tendrás la posibilidad de jugar con él usando un segundo wiimote, o utilizando el nunchuk a modo de mando 2J. El nunchaku detecta los movimientos de forma tan precisa como el propio wiimote, y los botones C y Z sustituyen a los A y B. Lo cierto es que, al ser ergonómico, se hace mucho más cómodo jugar con el propio nunchuk, lo cual hace pensar que hubiera sido buena idea dar la opción de usarlo en el modo de un solo jugador.


Un archipiélago para sobrevolar (de lejos)

Wing Island es un título hermoso y agradable a la vista a primera vista. En pocos juegos se puede disfrutar de islas enteras para recorrer volando con total libertad, sobre un mar infinito de aguas tranquilas y un abierto cielo azul con nubes que proyectan su sombra sobre el terreno. Pero los defectos están ahí, y son muchos y graves.
 
     
 
Lo cierto es que cuando nos acercamos al suelo las cosas cambian bastante. Toda la belleza que contemplábamos en las alturas se deshace por culpa de unas texturas de baja calidad y una carga poligonal más típica de los primeros juegos de la generación pasada que de uno de esta generación. Un aliasing mal resuelto, unas sombras de los aviones redondas y difuminadas y unos efectos acuáticos muy mejorables terminan por hacer desear al jugador no acercarse demasiado al terreno a fin de evitarse el daño a los ojos.

El apartado sonoro corre la misma suerte que el gráfico. Las melodías son muy bonitas y acompañan bien, haciendo mucho más agradables los vuelos. El problema está en que la música de fondo es casi siempre la misma, y al final se vuelve tan monótona como el resto. Los efectos de sonido están muy limitados, y constantemente estaremos escuchando los mismos efectos de audio de colisión contra obstáculos o mugidos de vaca.


Conclusión

Wing Island deja una sensación agridulce. Por un lado tenemos un control bien resuelto en principio pero que se queda corto e incomoda a la larga. Por otro tenemos una curva de dificultad mal ajustada, que entremezcla misiones extremadamente sencillas con auténticas murallas que minan la paciencia del jugador. Una presentación mediocre y la escasez de opciones interesantes reducen el interés de un juego que podría acabar interesando nada más que a los amantes de la simulación de vuelo más tranquila y pacífica.


PROS:

+ Un control sencillo e inmediato.
+ Experiencia de juego relajante.
+ Multijugador con un solo wiimote + nunchuk.


CONTRAS:

- Apartado técnico mediocre.
- Dificultad frustrante. Desarrollo lineal.
- Escasez de opciones.

 

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