Portada » Análisis » Weapon Shop de Omasse

Weapon the Omasse Shop

Analizamos Weapon Shop de Omasse, un juego ambientado en un RPG pero en el que tomamos un rol poco habitual

Weapon Shop de Omasse - Análisis

Weapon Shop de Omasse era el último juego de un grupo muy especial que nos faltaba por recibir en occidente. Cuando Level 5 anunció Guild 01, una recopilación de juegos sencillos y extraños donde varios desarrolladores populares pondrían su toque para ofrecer algo distinto, muchos nos temimos que se quedara sin salir de su frontera. Sin embargo, vía eShop, los juegos llegaron individualmente (lo mismo ocurrió con Guild 02), pero a pesar de ello, una de esas rarezas seguía sin aparecer aquí. Ahora, por fin, este error se ha resuelto, Weapon Shop de Omasse ha llegado a nuestras consolas y podemos hincarle el diente. 

Antes de nada hay que hacer un inciso. Si por algún motivo quizás hubiera que pensarse aún más su distribución en Occidente es por ser un producto muy nicho. Simplemente, si no disfrutas del humor japonés o no conoces un poco sobre sus RPGs, el juego directamente no es para ti. Todos aquellos que nos hemos criado o hemos pasado tiempo con esos aspectos mencionados nos encontramos con una joyita pequeña, que de no ser por dos grandes problemas sería fabuloso. 

En Weapon Shop de Omasse estamos en el videojuego ficticio Night of Legend II. De hecho, la secuencia introductoria habla de su precuela y la batalla final y como el Lord Tenebroso está preparando su regreso. Conocedores de ese hecho, muchos héroes están realizando quests para subir de nivel y prepararse para la batalla, otros tienen distintos intereses, y luego están los NPCs, personajes que no llegan al rango de principal que también aspiran a combatir el mal. Pero claro, todos ellos necesitan armas, y para ello acuden a nuestra tienda, la cual tiene un sistema de préstamos extraños que serán precisamente los que nos ponen el reto. Lo normal sería que un cliente compre y se la lleve, pero aquí se la cedemos para una quest concreta y luego, si resulta exitoso, será cuando nos pague con dinero y materiales que encuentre. Si la misión resulta fallida, perderemos el arma y no obtendremos beneficio.

Weapon Shop de Omasse

Como en todo RPG que se precie, todas las armas no estarán disponibles desde el inicio, y tendremos que esperar a que nuestro maestro de la forja nos enseñe nuevos diseños. Esta forja, previa compra de materiales, es uno de los pilares de nuestra “aventura” y, pese a que hay que seguir el ritmo, tiene poco de juego musical. Tendremos que repetir los golpes que nuestro jefe nos indique, aunque tendremos siempre en pantalla el momento y la dificultad real no es darlos a tiempo, sino dónde darlos. Deberemos golpear diferentes partes (incluso girando y moviendo el molde) para que no se nos penalice por abusar de una zona. Todo ello mientras la temperatura es adecuada, sino, tocará calentarlo rápidamente un poco. Nuestra pericia en esta prueba determinará la calidad del arma, su durabilidad y sus atributos (toda creación nuestra tiene tres: corte, perforación y contusión). Siempre podemos incluir accesorios en la forja para mejorar algún aspecto del arma, añadirle algún poder elemental o facilitar su creación y, una vez fabricadas – o bien cuando nos las devuelven de una quest - podemos pulirlas para dejarlas mejor preparadas para ser utilizadas.

Forjar y pulir, las dos grandes acciones que tendremos que realizar en este juego. Puede pecar de repetitivo, más aun cuando tenemos momentos en los que no hay nada para hacer salvo pulir lo que vaya siendo devuelto, y en otras ocasiones tenemos tanta arma nueva que no damos abasto con ello y los pedidos. Por suerte, y bien puesto, todas nuestras armas llevan equipadas una piedra con la que podemos seguir, vía diario de viaje, las aventuras de todos aquellos que han alquilado alguna. Especialmente útil para los momentos sin nada que hacer, y siempre presente en un pequeño cuadro similar a un tweet si estamos forjando o realizando una tarea, tendremos una idea de cómo van avanzando sus batallas y, sobre todo, tendremos dosis de humor. Y no sólo podremos ver a nuestros clientes, otra gente desconocida hablará haciendo mención a todo tipo de cosas que nos pueden sacar una sonrisa, desde el uso de gafas 3D para ver la consola hasta hablar sobre “Poder, sabiduría y valor”.

Weapon Shop de Omasse

Los personajes que vienen (salvo los NPCs) a realizarnos peticiones siempre actúan igual: nos piden un arma, vuelven a los pocos minutos para ver lo que hemos preparado (aunque puede llevar hecho mucho tiempo), se lo llevan y ya veremos cómo les va. Eso sí, todos tienen mucho carisma y nos presentan personajes clásicos del género pero con el único objetivo de reírse de los estereotipos fijados, por lo que el humor es clave en ellos. Lo importante para nosotros será, para saber qué tenemos que ofrecerles, conocer cuál es su tipo de arma favorita (espada, hacha, daga, etc.) y cuál es el atributo de los tres ya mencionados que mejor domina, así como a cuál es más débil el enemigo al que va a enfrentarse.

Luego tenemos la opción de ver todo lo que hayamos creado para deshacernos de lo que no sea útil o añadirle adjetivos al nombre del arma para hacerla más interesante o fácil de localizar. Hay también una lista de objetos decorativos que nos darán si cumplimos ciertos requisitos conforme vamos progresando a modo de logros. Y básicamente así avanzan nuestros días, siempre con el contador con la resurrección del Lord Tenebroso visible. Por fortuna podemos guardar la partida en cualquier momento, algo crucial para poder echar partidas cortas, aunque este juego tiene algún tipo de poder que, pese a ser repetitivo y simple, nos deja enganchados durante muchos minutos (incluso horas). Completarlo puede llevarnos unas nueve-doce horas, según lo bien que lo vayamos haciendo o el tiempo que estemos sin hacer nada y leyendo aventuras, ya que podemos acelerar el ritmo de éste para que avance más rápido. Tiene la opción de volverse a jugar para obtener más cosas, aunque creo que no es el juego que te anima a hacerlo.

Weapon Shop de Omasse

En cuanto a gráficos podemos decir que deja que desear, aunque pensándolo bien no necesita mucho. Hemos jugado a RPGs de 8 bits y no había problema, así que estos simpáticos diseños, aunque simples, funcionan bien. Los temas musicales, siempre asociados a un personaje concreto y a la forja de su arma preferida (lo cual ayuda a la asociación), están bien y reflejan lo que deben. Lo que puede no gustar, y de hecho sobra para mí, es la interacción del público. Como si de una sitcom se tratase, en ciertas ocasiones oiremos risas, emoción o aplausos de un público que no existe y que parece que refuerzan el humor, pero al final se hacen algo insoportables y sobran en varias ocasiones.

En definitiva, Weapon Shop de Omasse es repetitivo y muy pensado para un público concreto, pero aquél al que se dirige el juego sabrá disfrutarlo si no es de aburrirse rápidamente haciendo lo mismo una y otra vez. Eso sí, se trata de una propuesta única y poco habitual de ver que siempre es de agradecer, y la originalidad del proyecto le da más interés. Quizás la otra pega para muchos sea la gran cantidad de texto entre diálogos y lectura de las aventuras de los personajes, ya que sólo está en inglés y, aunque puede jugarse con un nivel básico, hace falta más para disfrutar todos los guiños y el humor que Omasse ofrece.