Portada » Análisis » Toy Story 3: El Videojuego

Toy Story 3: El Videojuego

Cuando las adaptaciones se reencontraron con la calidad

Toy Story 3: El Videojuego - Análisis


A lo largo de toda la historia de los videojuegos tenemos únicamente cuatro ejemplos de buenas adaptaciones de películas a videojuego: Aladdin de MegaDrive, El Rey León, Toy Story, y el insuperable Goldeneye 007. Trece años más tarde (y ya era hora, leches) podemos ampliar la lista con Toy Story 3.

Seamos sinceros. Toy Story 3 es un juego que al jugador de toda la vida, ese que se funde el Super Mario Galaxy 2 con una mano a la espalda, a la pata coja y sin pilas en el wiimote, se le queda algo pequeño. Disfrutará de su contenido, pero le sabrá a poco. Sin embargo, con la vista puesta en los pequeños jugadores, los grandes olvidados, estamos probablemente ante uno de los mejores títulos que hay en Wii. Disney Interactive se ha tomado las cosas en serio y ha cogido una licencia extraordinaria y hecho algo diferente, inteligente y realmente entretenido. Un producto redondo y bien acabado. Un nuevo benchmark para la microindustria que son las adaptaciones cinematográficas.


Tenemos a nuestra disposición a todos los personajes y situaciones que han hecho grande a Toy Story. Desde Woody, el vaquero entrañable, hasta el sublime Buzz Lightyear (la frase "hasta el infinito, ¡y más allá!" forma parte de la cultura pop tanto como las sopas Campbell), pasando por Mr. Potato, Ham, Rex, Perdigón y todos los juguetes de la habitación de Andy. Tanto si esta es tu primera toma de contacto con Toy Story como si te criaste con las aventuras de estos juguetes enloquecidos (caso del que suscribe) la música original de las películas, los personajes entrañables, sus voces (las originales del doblaje) y sus frases hechas, las animaciones, acordes con su personalidad… Todo conserva ese carisma gigantesco que enamora a primera vista.

Pero este suele ser un rasgo distintivo en este tipo de producciones, sobre todo cuando existe tanta colaboración entre la desarrolladora y el estudio de animación. Lo difícil es coger la licencia y hacer algo interesante con ella. Y Toy Story 3 cumple con creces.