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Super Smash Bros Melee

Recordamos Super Smash Bros Melee, el gran éxito de GameCube.

Super Smash Bros Melee - Análisis

Si bien Super Smash Bros de Nintendo 64 creó la saga y sentó las bases que tanto nos gustan, fue Melee el que amplió el sector profesional que sigue participando en torneos a día de hoy (para bastante de estos especialistas Brawl fue un paso atrás en cuanto a juego competitivo). No sólo eso, hizo que el mando de GameCube pasase a ser todavía más querido, convirtiéndose éste en una de las opciones preferentes en su sucesor en Wii - y seguramente sea también el buscado en Wii U, de ahí que hayan decidido lanzar un adaptador para la consola con el que servirán nuestros mandos antiguos. La magia de Melee comenzaba cuando veías su espectacular intro y ya quedabas embobado, pero una vez te ponías con el mando entre manos, te enamoraba del todo.

Melee introdujo muchas novedades en su momento, aunque algunos de sus detalles fueron eliminados en la entrega de Wii. Ya es cosa de cada uno decidir si es mejor o no, si realmente eran características que se acababan sobreexplotando o si bien eran artes bien pensadas, pero ese aspecto no fue lo único nuevo que había. En algunos niveles teníamos dos canciones diferentes para que sonasen, la cantidad de sagas presentes, aparecieron los ya tan aclamados trofeos con información de los personajes y que había que desbloquearlos superando las distintas pruebas y, sobre todo, se ganó en cantidad de modos, personajes, golpes y escenarios.

Con una plantilla de 25 personajes a elegir, donde ya algunas franquicias aumentaban su número de héroes y otras debutaban, hay que destacar sin lugar a dudas Fire Emblem puesto que su presencia aquí fue la que despertó el interés occidental por la saga y lo que consiguió que acabase llegando el segundo de GBA a nuestras tierras. A pesar de que algunos personajes eran clónicos de otros ya presentes, el trabajo por hacerlos distintos en velocidad, cantidad de daño y otros aspectos consiguieron que se sintieran como nuevos (aunque el aspecto diferenciador se mejoró en Brawl). La lista de escenarios también es bastante extensa, con alguno que regresa de su predecesor y con mucho dinamismo, haciendo que realmente formen parte de la partida de una manera mucho más directa que lo que ocurría en Nintendo 64, teniendo luego también escenarios sencillos para evitar complicaciones como el legendario Destino Final. Todos ellos con una música excelentemente recreada extraída de los diferentes juegos de Nintendo - alguno que otro tenía un segundo tema para escuchar si lo elegíamos pulsando un botón al elegirlo.

Si con meter nuevos personajes, añadirles golpe de B con dirección y todos los escenarios no era suficiente, la diversión crece con las modalidades de juego; para un jugador sobre todo, ya que aparece el modo aventura, una especie de plataformas de scroll lateral en el que derrotamos enemigos comunes de los diferentes universos de los personajes y combatimos contra jefes (generalmente otros personajes) llegados a cierto punto, y se plantean situaciones alternativas, como huir antes de que explote un escenario. Luego están los recorridos de romper dianas, más diferenciados por personaje y con premio a obtener si hacemos buenos tiempos, el lanzamiento del saco con nuestros golpes, hacer home-run con el bate de béisbol, pruebas de combate (como aguantar mucho tiempo sin morir) y el modo clásico que supone el equivalente a un modo arcade en un juego de lucha tradicional.

Pero Melee quiere dar más y más horas, por eso está también el modo All-Stars para combatir contra todos los personajes por rondas (luego irán llegando por equipos) pudiendo sólo curarnos tres veces en total, y otro reto para los más intrépidos: las partidas de evento. Aquí hay que completar misiones como evitar que maten a un personaje llevando el jugador a otro específico o simplemente derrotar a rivales muy poderosos. Y todo esto es para una sola persona, cuando luego está el modo versus que es donde las horas subirán exponencialmente al jugar con amigos y/o máquina. La configuración de reglas permite diferentes niveles de dificultad, cambiar los requisitos para ganar, ajustar objetos e incluso jugar con reglas que cambien la velocidad de la partida u otros ajustes. En definitiva, hacer la partida al gusto de los jugadores. Y por si eso parece poco, se puede crear un torneo en el que pueden participar hasta 64 personas con sus cruces generados aleatoriamente.

Super Smash Bros Melee es muy exigente y a la vez sencillo, un juego que cualquiera puede jugar y completar sus modos básicos pero que sólo alguien muy hábil es capaz de explotar para conseguir tener los 290 trofeos desbloqueados. Hacen falta muchas horas para desbloquearlos a ellos y a los nuevos personajes, pero la recompensa de tener la colección completa y de tener una enciclopedia Nintendo llena de curiosidades no tiene precio. Siempre se pueden ver las estadísticas de los enfrentamientos, las fotos que guardemos en la Memory, los personajes, el tiempo jugado (que puede pasar de las 1000 horas sin problemas) e incluso de los perfiles utilizados, manera de saber quién manda entre los amigos colocando nuestro nombre sobre el personaje que manejemos.

Todo el trabajo de Melee es soberbio y no cabe duda de que se ganó el corazón de mucha gente y que fue uno de los grandes estandartes del cubo, con sus posibilidades de configuración, su elenco de personajes que atrae a diferentes públicos a la par que sirve para recuperar viejas glorias o dar a conocer otra sagas y, sobre todo, a su refinado modo multijugador, que consigue que cuatro amigos puedan jugar desenfadadamente durante horas en diferentes escenarios y con objetos, y también que haya enfrentamientos competitivos 1vs1 en Destino Final que lleguen a convertirse en los favoritos del EVO. Todo posible también por una velocidad endiablada con unos 60 fps que no caen en ningún momento.

En definitiva, Melee sigue en el corazón de muchos, sobre todo desde que Brawl llegó abriendo la puerta a un mayor espectro de jugadores por su ritmo aéreo y diferentes ajustes y eliminaciones, ya que eso provocó que muchos profesionales se quedasen en esa entrega. El nuevo Smash promete un punto intermedio entre ambos y contentar a todos, una tarea que se presenta complicada pero que no es imposible con el genio que hay detrás del proyecto. Lo único que queda es esperar a que haya fecha de la versión de Wii U y ya podamos tachar días en el calendario. Mientras tanto, las tardes de Melee o Brawl, según gustos, seguirán estando presentes durante muchos días.