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Super Mario Galaxy

La primera entrega galáctica del fontanero está de vuelta.

Super Mario Galaxy (Wii U) - AnŠlisis

A pesar de que ya contábamos con Super Mario Galaxy 2 en la eShop, no ha sido hasta ahora cuando la primera entrega de la saga más galáctica de la gran figura de Nintendo ha vuelto. Exactamente, Super Mario Galaxy esta de vuelta, y esta vez en Wii U.

Este exitazo lanzado en Wii salió a la venta allá por 2007, pero los años parecen no pasar por él, y es que visual y jugablemente aguanta tan férreamente como cuando salió. Sigue siendo una aventura tan grande, divertida y bonita de jugar como lo era hace 9 años.

Una aventura galáctica

Comenzamos como en otras tantas entregas del fontanero. Mario es invitado por la Princesa Peach a su castillo para celebrar la anual fiesta de las estrellas, todo va genial hasta que nuestro ya más que conocido archienemigo Bowser entra en juego para demostrarnos cómo se hace con el control del universo entero y, de paso, aprovecha para robar también el castillo.

Nuestro protagonista acaba por error en un astro en el que, por azares del destino, se topa con el personaje más característico del videojuego, Estela, a la que ya hemos podido ver en entregas posteriores de Mario Kart o Super Smash Bros. Tras las presentaciones, nos encomenda una misión muy simple: salvar el universo y recuperar todas las Superestrellas a través de los distintos planetas y galaxias. Aquí comienza verdaderamente Super Mario Galaxy.

Un universo grande, bello y divertido

Como ya se ha mencionado, el juego aguanta muy bien el paso de los años. Si bien los títulos de Mario que vemos ahora en Wii U destacan por una calidad gráfica excepcional, Super Mario Galaxy no desentona en absoluto, y es que, a pesar de los años, ver todos y cada uno de los rincones de la galaxia creada por Nintendo sigue siendo un espectáculo visual.

En este apartado todavía debemos destacar el diseño de los escenarios. Miyamoto nos brindó la que posiblemente sea la galaxia más colorida, diversa y divertida de recorrer de una punta a otra. Cada astro que visitamos es o bien un nuevo desafío o bien un lugar con un paisaje tan bello que dan ganas de volver y explorarlo a fondo.

Armonía entre imagen y sonido

Centrándonos en lo que entra por el oído, por un lado apreciamos algunas melodías tan conocidas como clásicas, y por otro la composición original de este título nos permite adentrarnos más y más en ese ambiente galáctico, formando un equilibrio entre imagen y banda sonora prácticamente perfecto. Por su parte, el control del videojuego y del fontanero sigue siendo el mismo que en 2007, un Nunchuk para movernos y el Wiimote para, si lo agitamos, atacar con un giro, saltar o recoger trozos de estrellas con sólo apuntar.

Si atendemos a la duración del videojuego, Super Mario Galaxy nos brinda la posibilidad de visitar cinco galaxias muy distintas y diversas, cada una con sus planetas y sus Superestrellas, estas últimas nos permiten descubrir nuevos planetas, algunos de ellos como bonus que sirven para conseguir vidas o trozos de estrellas. Por lo tanto, conseguir todas las Superestrellas no es necesario para superar esta aventura, pero sí para recorrer todos los planetas de una galaxia. Todo ello nos dará una gran cantidad de horas de diversión que harán que la experiencia se nos haga hasta corta, pero nada más lejos de la realidad.

Ahora toca recapitular un poco, si bien Super Mario Galaxy cuenta con una segunda entrega que es, en muchos aspectos, mejor que la primera, aquí es donde todo empezó y sigue siendo esa aventura tan grande, divertida y colorida que se nos brindó. Puede que el único apartado en el que podemos rascar algo es en lo gráfico, que, si bien no es malo, queda un poco atrás al compararse con los títulos de Nintendo que vemos en Wii U actualmente.

En definitiva, si aún no has probado la primera entrega de Super Mario Galaxy aun gustándote los juegos del fontanero, puede que haya llegado el momento de sacar el Nunchuk y el Wiimote y disfrutar de la que muchos consideran la mejor aventura de Mario de la pasada generación.