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Star Wars: El Poder de la Fuerza II

¿Ser o no ser clon? Esa es la cuestión.

Star Wars: El Poder de la Fuerza II - Análisis


Hay que aclarar que el juego es corto, más incluso que el anterior. En apenas dos o tres sesiones habréis acabado de digerir la aventura en dificultad Normal, aunque es posible prolongar un poco más la experiencia en Difícil. Para colmo, la escasa cantidad no se ha traducido en calidad. A nivel de gameplay, la variedad de escenarios ha quedado reducida a apenas tres ambientaciones distintas en todo el juego, y en cuanto a enemigos, cabe decir simplemente que se han recortado más tipos de oponentes de los que se han añadido.

Tampoco ayuda a dejar un buen sabor de boca la calidad de las cinemáticas. Incluso las prerrenderizadas están a años luz de la buena fotografía y el mimo por el detalle de las incluidas en las versiones de Alta Definición. Además, algunas fases y escenas nexo han sido directamente suprimidas en esta versión, y al margen de lo que podemos habernos perdido a nivel jugable, en algunos puntos resulta evidente que ha habido un pequeño "salto", en los que Starkiller aparece en otro lugar sin saberse muy bien cómo ha llegado hasta ahí.

Para intentar salvar la ambientación general de la simple mediocridad ahí están las clásicas partituras de John Williams junton con algún tema nuevo. Aunque cabe plantearse si a estas alturas del siglo XXI deberíamos exigir una mayor innovación por parte de la banda sonora de los títulos de Star Wars que simplemente delegar este apartado a las melodías de las películas originales. Por muy buenas que sean, a la quincuagésima vez de oírlas cansan. Por otra parte, el trabajo de doblaje al castellano tiene un buen nivel, a pesar de la ausencia de Constantino Romero para el papel de Darth Vader y en parte gracias al excelente doblaje de Rahn Kota.


Mucho sable y pocas nueces

Se han incluido algunos nuevos poderes de la fuerza que tienen un impacto bastante grande en la jugabilidad. El Truco mental es el más divertido. Permite convencer a un enemigo de que debe atacar a sus compañeros en lugar de a ti, lo cual ofrece una poderosa ventaja cuando somos ampliamente superados en número. Por otra parte, la Rabia de Fuerza se carga después de haber repartido muchos espadazos, y permite abatir a una serie de enemigos de forma automática, simplemente seleccionándolos con el puntero en una especie de "tiempo bala". Por último, la Visión de Fuerza nos hace ver los mecanismos internos detrás de las puertas para poder manipularlos y abrirlas. Este detalle aporta una pizca de variedad al juego más allá de los repetitivos combates contra hordas de tropas imperiales y los manidos quick-time-events de meneos de wiimando.