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Star Soldier R

Mata, mata, mata. Ya.

Star Soldier R - Análisis

Después de una larga y tediosa espera ayer martes día 20 de Mayo llegó a Europa el esperado WiiWare: una plataforma online muy similar al bazar de Xbox 360 donde las desarrolladoras independientes, olvidándose del tan costoso formato físico, pueden dar rienda suelta a su imaginación y abrirse paso en el complicado mundo de los videojuegos.


Con una primera entrega lanzada en la jubilada NES en el año 1986  y con sucesivas reconversiones en otras plataformas más actuales (PlayStation 2, GameCube y PlayStation Portable), Star Soldier es una de las sagas de naves de scroll vertical con más prestigio dentro del género. Una serie que en los últimos años, exceptuando los "remakes" mencionados anteriormente, ha pasado sin pena ni gloria (su último trabajo fue Star Soldier: Vanishing Herat, título para Nintendo 64 que mejor no recordar). Y es que ha tenido que pasar tanto tiempo para que Hudson, tras un acto de valentía, se atreva a lanzar al mercado un nuevo Star Soldier, eligiendo como plataforma el nuevo sistema que Nintendo ha incorporado en su consola doméstica: el WiiWare.

"Año Estelar 2180: La Teoría de Oberstein ha permitido a la humanidad viajar por el espacio a velocidades ultrarrápidas. Si bien esta tecnología causó grandes conflictos interplanetarios, la humanidad ha alcanzado el cenit de su existencia. Sin previo aviso, una desalmada flota de guerra llegada desde los confines del sistema solar inició un ataque con la humanidad. Esta agresión provocó la venganza de las J.F.E. Tras una dura batalla, la humanidad casi se aniquila. Pero esta batalla no fue más que el prólogo de una crisis much mayor. La unidad central enemiga, el Cerebro Centrtal, se acercaba desde una distancia de 10 años de luz. La desesperación se apoderó de la Tierra al enfrentarse de nuevo a un exterminio seguro.

Sin tiempo que perder, las J.F.E. crearon el prototipo CS-00A, una nave de reconocimiento y asalto conocida como Caesar, con una Unidad Oberstein para el viaje interplanetario. Esta nueva esperanza para la humanidad fue lanzada al espacio desde la Base Cleopatra. Como en respuesta al cercano Cerebro Central, el resto de las innumerables naves enemigos cobró nueva vida. Comenzaron a auto repararse y acorralaron a la Caesar para proteger su unidad de mando".

Con este catastrófico y ficticio prólogo da comienzo la historia de Star Soldier R, un producto que promete acción a raudales durante horas y horas pero que, tras los escasos minutos de juego disponibles, borra de nuestra memoria ese buen sabor de boca que guardamos de aquel Star Soldier de NES y que esperamos ver ahora. Al entrar en el menú y obviando algunos apartados como las opciones, récords y créditos, nos queda únicamente iniciar un partida en "Modo 2 minutos", donde solo estará jugable el primer nivel -con su correspondiente jefe final- y restringidos el resto, o "Modo 5 minutos", donde se sigue la pauta "avanza todo lo que puedas en este tiempo". Es decir, no hay un límite de fases. Solo que debido al escaso tiempo de juego disponible no podremos avanzar tanto como nos gustaría. Una medida que desconocemos y que resta excesivo atractivo al título aún con la inclusión del "Modo Disparo Rápido". Tendremos, cual especialista "machacabotones", que eliminar en diez segundos el mayor número de objetos del escenario pulsando repetidamente el botón de disparo. Tan simple como leéis.


En el polo opuesto se encuentra todo lo demás. La jugabilidad se mantiene a la altura -podemos elegir entre tres controles distintos: wiimando, wiimando más nunchaku y mando clásico- con gran cantidad y variedad de naves, explosiones y disparos en pantalla. Teniendo el wiimando como ejemplo, controlaremos al Caesar con la cruceta y aumentaremos/disminuiremos la velocidad con la que se desplaza con el botón A. Dispararemos con el botón "1"recibiendo "x" puntos por cada enemigo que eliminemos. Un hecho tan simple que da lugar a los combos. Mientras mas naves destruyamos en el menor tiempo posible, mayor será la puntuación que consigamos por cada disparo acertado. Sin embargo, si estamos cierto tiempo sin obtener éxito el contador volverá a cero.

Podemos mejorar, como viene siendo habitual, el número de cañones incorporados en la nave o habilitar un escudo protector con las cápsulas de color morado. O añadir unas mini naves que nos ayudarán en nuestro cometido -y que activaremos con el "2"- con las de color azul. En los escenarios abundarán unas esferas amarillas que nos otorgarán 2000 puntos por cada una que cojamos. Un factor clave a la hora de intentar conseguir la mayor puntuación en el ranking mundial. Ranking al que podremos subir de forma opcional aquellas puntuaciones que creamos competitivas.

 

Por último, las melodías acompañan de forma elegante pero informal el ritmo frenético del juego. Gran cantidad de naves en pantalla, fondos de escenarios simples pero efectivos y una adicción que, si no fuera por la reducida experiencia de juego - ni siquiera llega a ser rejugable- y por la falta de un modo multijugador, haría que estuviéramos hablando de un verdadero must-have tanto en WiiWare como en el catálogo general de la consola.