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Squids Odyssey

Analizamos Squids Odyssey, estrategia submarina con simpáticos calamares

Squids Odyssey - Análisis

Squids Odyssey sigue engrosando el catálogo de la eShop, que se va consolidando con buenas propuestas donde la variedad está destacando y es muy de agradecer. Uno de los últimos en llegar es este Squids Odyssey de The Game Bakers, un peculiar juego de estrategia con toques RPGs que llega a Wii U (y próximamente a 3DS) y que supone la entrega definitiva de esta serie, ya que junta las dos entregas de móvil (Squids y Squids: Wild West) y añade una campaña nueva de estética japonesa y varios extras.

Sus creadores tuvieron en mente los juegos clásicos de Nintendo al desarrollar esta aventura, de ahí que tengamos seres pequeños y simpáticos con carisma suficiente para ser protagonistas. Con pequeñas secuencias con fondos estáticos y conversaciones entre personajes para presentar la historia comenzamos cada nivel y luego pasamos a la acción hasta el final. El deber de nuestros personajes es formar un ejército para derrotar una poderosa amenaza conocida como “El Moco” que está extendiéndose por el fondo marino provocando que las plantas se marchiten y los animales se corrompan.

Squids Odyssey es un juego de estrategia por turnos donde debemos llevar al grupo de cuatro héroes que escojamos a luchar contra diferentes enemigos. Los objetivos pueden compararse a Fire Emblem, teniendo que derrotar a todo lo que haya en el escenario, tomando un punto en concreto o sobreviviendo durante varios turnos mientras se abren distintos cofres e intentamos que no eliminen a ninguno de los personajes para recibir una bonificación por ello. Otras bonificaciones nos obligan a explorar el escenario en busca de una estrella oculta y a completar las fases en menos de una cantidad de turnos concreta.

Jugar a Squids Odyssey es más sencillo (y a la vez complejo) de lo que puede parecer. En nuestro turno manejamos a los personajes del grupo según el orden que hayamos establecido, y después irá el turno rival. Los Squids se controlan a través de la pantalla táctil o con el stick para lanzarlos (pudiendo controlar la fuerza del movimiento) de manera que los coloquemos en un lugar seguro, golpeen enemigos, abran cofres, o lo que nos interese. Un medidor de aguante alrededor del Squid nos indicará lo que va a consumir el lanzamiento, algo útil ya que una vez agotada ésta acabará su turno. Más fuerza supone mayor recorrido y daño, pero quizás interese moverse con precisión despacio para coger objetos aleatorios escondidos en botellas por el escenario u ocultarse tras un muro y después salir disparado con lo que quede. También es importante no actuar a lo loco ya que no sólo los enemigos pueden derrotarnos, también perderemos al Squid si se cae por algún agujero (pero nunca se mueren, ya que en la siguiente fase vuelven a estar)

Squids Odyssey

Los Squids se catalogan en cuatro clases: soldado, mercenario, rastreador y médico. Todos tienen de atributos salud, aguante (el medidor de lanzar), ataque, defensa y un atributo especial de su tipo. Los soldados pueden disparar en su turno, los mercenarios pueden pisotear el suelo para golpear a enemigos colindantes, los rastreadores pueden realizar acometidas para moverse de nuevo en mitad del lanzamiento y los médicos curan al chocarse con un aliado. Estas acciones no gastan aguante, pero sólo pueden realizarse un número determinado de veces por turno. En total encontraremos quince personajes a lo largo de la aventura, por lo que podremos hacer el grupo como más nos interese, e incluso repitiendo alguna clase.

Hay una parte de subida de nivel basada en perlas (dinero del juego), que si bien permite que aquellos que no combaten no se queden atrás, puede no convencer. Lo mismo ocurre con los cascos, la única parte de equipo que tienen los personajes. Hay que comprarlos primero y luego transferir su subida de atributos, por lo que realmente una vez hecho eso podemos poner el que estéticamente más nos guste, ya sea sombrero de vaquero o la gorra de cierto fontanero. Aunque no hay ningún error, subir a cada uno de los personajes de la clase que pueden ponerse los nuevos cascos seleccionándolos manualmente uno a uno no es nada práctico.

Existen además una serie de monturas en forma de caballitos de mar que se van consiguiendo más adelante para movernos más, y luego hay varios objetos para utilizar en combate, como estrellas shuriken para atacar, invocaciones de Kraken o ítems que reabastecen salud, aguante y Squids (“resucitándolos”). Algunos de estos objetos y otros extra son los que encontramos repartidos en las botellas aleatorias por el escenario, por lo que para asegurar un efecto hay que pasar por la tienda, pero se hace mejor utilizar lo repartido por el escenario y usar el dinero para subir personajes y comprar cascos, ya que no levear puede costarnos la muerte en varias fases posteriores, salvo que las completemos de forma un poco más chanchullera.

Squids Odyssey

En cuanto a niveles, tenemos un buen puñado de fases en cada uno de los ocho capítulos que componen la historia, además de otras bonus para conseguir más personajes y objetos. Un aspecto que sacará la sonrisa de más de uno es el nombre de estos niveles y de algún personaje, que claramente hacen referencia a series, películas o juegos bastante conocidos. Los creadores han colocado en su página una pequeña guía-mapa de todos los niveles para ayudar a todo aquél que lo necesite, con lo que además alguien puede conocer la extensión del juego con un vistazo, algo que usado con el navegador de Wii U permite que no tengamos que salir de la consola para visionarlo.

En relación a la duración, nos encontramos con fases que pueden ir desde un minuto a otras que mantendrán nuestra atención algo más, pero nunca más de diez minutos,  salvo que uno sea excesivamente meticuloso. Un ritmo muy apropiado para partidas rápidas que, acompañado de una duración total superior a doce horas hacen una buena experiencia, ya que para conseguir todos los secretos el tiempo subirá unas horas más. Todo está bien llevado y realmente consigue que uno no se aburra por repetición, lo cual es indicativo de un gran trabajo.

Squids Odyssey

En resumen, Squids Odyssey ha llegado quizás con poca publicidad y que se merece la atención de más de uno. Quizás se vea como “otro más de móvil”, pero realmente el contenido añadido, las mejoras y la propuesta tan interesante que propone hacen que merezca verdaderamente la pena. También tiene Off-TV para jugar en el GamePad, aunque quizás su pega sea que para cambiar entre pantallas haya que volver al menú principal en lugar de algo más automático vía botón o pausando. Si de algo no podemos quejarnos es de que la eShop está engordando más con ideas arriesgadas y conceptos poco habituales, algo que siempre hay que agradecer.