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Spirit Camera: The Cursed Memoir

Un spin-off descafeinado, corto, repetitivo y sin nada que justifique realmente su compra

Spirit Camera - Análisis

Es bien sabido por muchos que la franquicia Project Zero se conserva como una de las más terroríficas del mundo de los videojuegos, con cuatro entregas numéricas que reafirman dicha opinión. Para este año, Nintendo ha preparado para sus consolas dos nuevas entregas, un remake de Project Zero 2 para Wii (podéis leer aquí el análisis) y un spin-off de la serie titulado Spirit Camera: La Memoria Maldita para Nintendo 3DS.

En este caso, me toca hablar de Spirit Camera, un juego con un planteamiento novedoso que explota varias de las funciones exclusivas de 3DS pero que se queda solo en eso, una simple curiosidad. El título adolece en varios aspectos, siendo principalmente repetitivo, de duración limitada y lo más importante en cualquier juego: poco divertido.

Análisis Spirit Camera

Spirit Camera utiliza las cámaras y giroscópicos de Nintendo 3DS junto a un libro de Realidad Aumentada (incluido en la caja), todo para narrar una historia que gira en torno a una mujer de negro que roba los rostros de las personas. Con la ayuda de Maya, un espíritu afectado, iremos desvelando a lo largo de dos horas toda la trama. 

Sí sí, dos horas, una duración ridícula, escasa e indignante. El argumento, con sus dosis de sustos, es cuanto menos simple y poco elaborado, no tardarás ni una tarde en conocer la verdad. Si piensas alargar la vida del cartucho con jugosos extras estás equivocado querido lector. Sí, los hay, pero son tan inútiles como prescindibles, más allá de para mostrarlos a amigos o familiares, como capturar fenómenos paranormales o enfrentarte a fantasmas.

¿Rejugabilidad? Si no te aburres antes…

No todo es negativo, Tecmo ha añadido un Modo Historia+ al pasárnoslo por primera vez, que agrega cierto factor de rejugabilidad, gracias a una dificultad añadida, un nuevo skin para Maya y más información sobre la trama. De verdad que se agradece, la dificultad es anecdótica en todo el cartucho, salvo la batalla final donde nos pondrán en ligeros apuros (pero muy ligeros, no nos vayamos a herniar).

Pero de nada sirve un puntillo extra de rejugabilidad si el juego es malo y aburrido. Spirit Camera tiene una mecánica prefijada que se basa siempre en hacer lo mismo: hablar con Maya, buscar la página correcta del libro y luchar contra el espíritu de turno. Como demostración técnica estaría muy bien, pero para un juego comercial, desarrollado por un equipo de prestigio y basado en una franquicia de calidad, exigimos mucho más a un título de este estilo.

Análisis Spirit Camera