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Spin the Bottle

Un juego de toda la vida mejorado con los mandos de una videoconsola.

Spin the Bottle, el juego del roce - Análisis

¿Qué es Spin the Bottle? El juego de la botella en versión consola en el que los mandos y la pantalla táctil del Wii U Gamepad son las extensiones de cada persona. Son un montón de pruebas graciosas una tras otra con las que hacer un poco el tonto para reírse, sin más. Así que no es un típico videojuego al que te pones a jugar un día hasta que te lo acabas, es de esos que se quedan guardados en el armario esperando la ocasión. En este caso, en la memoria de la consola.

Primero debo confesar que solo he logrado jugar un día una auténtica partida a Spin the Bottle, en un cumpleaños al aire libre con 15 personas. Enchufamos la Wii U en la casa y sacamos el Wii U Gamepad y los cuatro Wiimote al jardín. Estuvimos probándolo un par de horas, chicos y chicas, pasando el mando de aquí para allá en función de la prueba. Es como realmente se saca partido a este extraño juego, porque el resto de usos han sido en el salón de casa entre dos o tres personas y así no se exprime tanto.

Aunque en la pantalla principal hay varios modos de juego y opciones, a Spin the Bottle le pasa un poco como a Just Dance, que pruebes lo que pruebes todo te sabe a lo mismo y al final acabas tirando por lo más arcade, por elegir la forma más rápida y directa posible de jugar. En este caso es poner una competición por equipos en la que alguien gira la botella para ver contra quién participa y después una mano invisible va sacando pruebas aleatoriamente de un sombrero, aunque también se pueden escoger al gusto una a una. Por cierto, el quesito de cada jugador va creciendo si la suerte no le asigna pruebas para equilibrar las participaciones, muy bien.

Análisis Spin the Bottle Wii U

En Spin the Bottle no hay modo para un jugador, como mínimo hacen falta dos personas para hacer un equipo porque todas las pruebas son colectivas e implican la participación la gente de una forma u otra. En el juego pone que hasta para ocho personas porque hay cuatro mando, así formarían los cuatro equipos de dos pero como hemos hecho siempre en estas cosas, se pueden unir más amigos e ir pasando el mando.

Lo primero que hay que hacer para jugar es perder la vergüenza porque la mayoría de las pruebas son para hacer un poco el tonto y reírse, no para ser el más competitivo. Por ejemplo, en una de las pruebas es para hacer el perrito y es tan ridícula como graciosa. La explico: un jugador pone un Wiimote en el suelo de pie, otro se pone de rodillas con los ojos vendados (o cerrados) y tiene que buscarlo siguiendo las instrucciones de sus compañeros, y cogerlo sin tirarlo de un manotazo. Las primeras instrucciones son palabras, las últimas son gritos.

Esas son las pruebas de buscar, también hay algunas de adivinar y hay otras que son más físicas, con más roce. Son todas igual de simples, como abrazarse con el Wiimote cogido tras la espalda del compañero y saltar al mismo tiempo o ponerse espalda contra espalda y pasarse el mando rápidamente por encima de la cabeza y entre las piernas. Al principio nos habían prometido un juego picante pero al final todo es muy light, hay que tener la mente bastante sucia para encontrarle erotismo a estas situaciones. O muchas ganas por parte de las dos personas, en cuyo caso sí va a funcionar.