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Sonic Riders : Zero Gravity

Sonic vuelve a máxima velocidad a Wii. ¿Conseguirá esta vez llegar a la meta?

Sonic Riders: Zero Gravity - Análisis

 Estoy seguro de la primera palabra que te pasa por la mente al escuchar Sonic Riders: Zero Gravity: "port". Esa etiqueta que se le coloca a aquellos juegos que tienen su homónimo en consolas consideradas inferiores. Pero dentro de esta categoría encontramos una división: "ports buenos" y "cutre-ports". Entonces, ¿dónde lo encasillamos?


Let's do it

Después de haber creado nuestro perfil, nos dirigiremos al Tutorial. Disponemos de tres modos de control. El primero consiste en coger el Wiimote horizontalmente. El botón 2 servirá para saltar con nuestro corredor, permitiéndonos realizar acrobacias aéreas con la tabla. Dependiendo de lo bien que hayamos hecho la peripecia, nuestra barra de puntos gravitatorios se llenará más o menos. Con estos puntos, y pulsando el botón 1, podremos activar un tiempo bala que nos permitirá girar en curvas muy cerradas o acceder a recorridos secretos de un circuito. Mientras lo estemos usando, la barra se irá consumiendo. Pero no sólo éso, también podremos realizar turbos agitando el Wiimote. Por lo tanto, los puntos gravitatorios acumulados son decisivos a la hora de vencer en una carrera.

 Por otro lado nos encontramos con los Rings, los cuales servirán para desbloquear habilidades especiales que nos permitirán encontrar atajos para ganar segundos, tales como el desplazamiento por barras cual skater o la capacidad de sobrevolar el circuito. Por último, para desplazarnos con la tabla, tan sólo tenemos que inclinar el mando hacia la derecha o izquierda. Este modo de control es similar al de Sonic y los Anillos Secretos, con la diferencia abismal que Zero Gravity es mucho menos suave e impreciso.

También cabe la posibilidad de jugar con el mando en vertical, dirigiendo a nuestro personaje mediante el puntero. Y por tercera opción tenemos el mando de GameCube que, sin duda alguna, agradará a aquellos que no les convenza el sensor de movimiento.


El mundo de Eggman


Una vez aprendidos los controles básicos, ya es hora de ponerse en marcha. El Modo Historia nos cuenta, de nuevo, las malvadas intenciones de Eggman de convertir el planeta en su propia utopía, esta vez mediante el control de miles y miles de robots. Así, los rivales Jet y Sonic unirán fuerzas para contraatacarle y recuperar el bienestar y la paz en el mundo. Una historia muy bonita, pero aquí lo que importa es correr. Contamos con un total de dieciséis circuitos diferentes, y deberemos salir victoriosos de todos ellos para poder avanzar en la historia. Cada uno se divide en pequeñas misiones, del estilo "recoge 100 rings" o "llega a la meta en menos de 1:00". Una vez acostumbrado al control, avanzar será relativamente fácil. Los dedos de una mano bastan para contar las horas de duración del modo historia.


Como no podía faltar, existe un Modo Contrarreloj, sin duda alguna uno de los puntos fuertes del juego. En este apartado, podremos conectarnos vía Wi-Fi para acceder a los ránkings de cada uno de los circuitos para saber quién es el más rápido en cada uno de ellos. También tenemos la posibilidad de competir contra los fantasmas de los primeros del ránking, y entrar con nuetro tiempo en la lista mundial.

Por último, nos encontramos con el apartado Tienda, donde podremos desbloquear objetos a cambio de los Rings que hayamos ido recolectando durante las carreras, como nuevas y mejores tablas que podrán ser utilizadas en el modo multijugador, no así en el modo historia.