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Sniper Elite V2

Sigilo en tercera persona con disparos en primera y regusto a shooter antiguo.

Sniper Elite V2 - Análisis

Como si no le importase a nadie, ni si quiera a Rebellion ni a 505 Games, ha llegado Sniper Elite V2 al anoréxico catálogo de Wii U. Es un juego bastante antiguo, disponible en varias plataformas desde hace más de medio año y con más contenido, pero tiene algunas cosas que todavía no están en la consola y por eso podría llamar la atención de algún tirador despistado.

A pesar de la proliferación de la guerra moderna o futurista, sus creadores decidieron anclarse al pasado y revivir de forma ficticia uno de los momentos más importantes de la humanidad, la toma de Berlín en 1945. Dando un giro a la Historia, Sniper Elite V2 cuela entre las batallas libradas entre el ejército soviético invasor y el ejército nazi resistente a un soldado de élite encargado de depurar los posibles errores que el bando estalinista pudiera dejarse por el camino.

Un solado solitario pero muy bien informado que deben infiltrarse hasta el corazón de Berlín entre el sigilo y la precisión. Para contar su historia no se ha recurrido a vídeos, tan solo a unas imágenes reales de la Segunda Guerra Mundial y una narración en tercera persona para contextualizar su presencia. De ese modo ni consigue peso ni relevancia en la historia, acaba siendo un personaje anónimo, perfecto para que tú como jugador tomes el papel principal.

No es un FPS puro, se agradece

Entre carencias, hay un elemento que ha salvado a este juego del desastre, y es precisamente lo que define a un videojuego, su jugabilidad. Sus creadores se han arriesgado uniendo dos estilos que sobre el papel encajan muy bien, pero son exigentes a la hora de diseñar los niveles. Como su nombre indica, Sniper Elite V2 es un juego de de tiros y de sigilo en el que nos vas a llegar a nada si te tomas las dos partes en serio.

El control del personaje es completamente en tercera persona, con una cámara bastante alejada que permite ver con amplitud el campo de batalla. Como un francotirador no puede permitirse ser detectado fácilmente, este soldado de élite sabe de todo: protege sus rutas con varios tipos de minas y explosivos, maneja armas cortas con silenciador, tiene un golpe de gracia cuando atrapa a sus víctimas imprevistas por la espalda y sabe utilizar el ruido con excelencia.

Casi como de una mezcla entre Commandos y Metal Gear Solid se tratara, hay que estudiar la colocación de los enemigos en pantalla y estudiar sus movimientos detenidamente para trazar un plan de ataque que permita ir acabando con ellos uno a uno sin que los compañeros den la voz de alarma. La vida del personaje es corta incluso en los modos de dificultad más sencillos, por lo que ser descubierto sin un plan de escape significa casi siempre acabar muerto, especialmente en las distancias cortas. El sistema de regeneración funciona en base a puntos de control por subobjetivos cumplidos, no te regala nada.

Sniper Elite V2

Las misiones están muy acotadas en espacio y los objetivos son lineales, pero el diseño de niveles invita a que cada persona encuentre la forma que mejor se adapta a su forma de jugar ofreciendo pequeñas alternativas en la ruta. Por ejemplo, atrincherarse en una atalaya hasta acabar con toda la serie de soltados o escabullirse entre las ruinas de los edificios pegado a la acera de una avenida. Para lo simple y plano que parece, han creado pantallas sorprendentes, sin grandes alardes.  

El francotirador merece mención a parte. Como con el resto de armas, cuando se pulsa el botón de apuntado la cámara cambia a primera persona para dar control total del disparo. Cada una tiene sus atributos y se pueden mejorar con desbloqueables, pero ninguna es tan completa como los rifles de precisión. Hay que dominar la respiración, mantener las pulsaciones bajas y tener en cuenta la atracción gravitatoria que sufre la bala con la distancia recorrida. Pero sin embargo no es complicado cogerle el truco y se acaba convirtiendo en una delicia jugar a hacer blancos. Cuanto más complejo es el tiro más puntos da, para quien busque pique, y los disparos más espectaculares tienen como recompensa una pequeña escena de vídeo a cámara lenta en la que se ve la bala viajar hasta el futuro cadáver, alcanzar su cuerpo y observar cómo destroza los huesos, músculos y órganos que va atravesando. Este tipo de animaciones sale las veces justas, ni con todos los aciertos ni escasamente.

Le daría algo más de mérito a la situación si los solados ofreciesen algo más de inteligencia en sus coberturas. Es cierto que una vez que te detectan tratan de encontrar la entrada a tu punto de ataque y sin suicidarse a cuerpo descubierto, pero repiten rutinas constantemente. Además, en varias pantallas aparece una ayuda en forma de ruidos que hay que aprovechar para tapar el disparo y evitar ser localizado.