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Smackdown Vs RAW 2010

A tortas en la jaula de acero.

Smackdown Vs RAW 2010 - Análisis



Todo el espectáculo de la lucha libre


Se aprecian claras diferencias en la presentación de este juego frente a las versiones anteriores, especialmente comparado con la del año pasado para esta consola. Algún espabilado parece haberse dado cuenta de que el usuario que se compra los juegos de Smackdown Vs RAW no es el mismo que tiene en su lista de prioridades algunas de las miles de recopilaciones de minijuegos y juegos sencillitos que inundan las estanterías de Wii. A este perfil de jugador no le importa lo más mínimo que aparezcan los Miis en pantalla y que todo luzca más bonito y accesible. Lo que quiere son opciones para personalizar sus partidas, un multijugador local divertido, y por encima de todo, vivir una experiencia de wrestling lo más real posible. Y por ahí han ido los tiros esta vez.

Largas y trabajadas escenas de vídeo adornarán los modos Carrera y Road to Wrestlemania, y los logos y transiciones de la WWE nos harán sentir una experiencia más cercana a la lucha libre televisada que a un videojuego. Las entradas reales de los luchadores siguen ahí conservando su calidad de siempre, aunque es una lástima que ya no sean interactivas. Esta vez el protagonismo jugable ha caído totalmente sobre los combates.


Los Miis son historia, y el interfaz durante los combates ha quedado reducido a una minimalista barra de energía, combo, o como queramos llamarlo, a los pies de nuestra Superstar. Eventualmente aparecerán ayudas en pantalla para indicarnos lo que podemos hacer con nuestro rival, o lo que tenemos que hacer para librarnos de una llave. Esta ayuda, que podremos desactivar a voluntad, se adaptará automáticamente al tipo de control que estemos utilizando en ese momento. Porque sí, Smackdown Vs RAW 2010 es compatible con wiimote+nunchuk (sin movimiento ni puntero), mando clásico y mando de GameCube. Personalmente, mi preferido para este juego es el último mando, aunque cualquier otro es igualmente válido y jugable.

Acerca de la calidad gráfica del juego, no hay mucho que decir respecto a años anteriores. El modelado de los personajes sigue siendo muy bueno, aunque no se aprecian diferencias palpables desde la edición 2008. Desgraciadamente siguen contrastando con el horrible público, que aunque es tridimensional, resulta tan poligonal y borroso que nos recordará más a zombies hambrientos de cerebros que a fans enfervorizados de Undertaker y Batista. Las animaciones de las Superstars y Divas son buenas, y cada luchador tiene un buen repertorio de movimientos únicos aparte de los comunes. Sólo apreciaremos ligeros saltos en la transición de pasar de una llave a otra, un mal que esperemos se suavice en futuras ediciones.