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Los Simpson: El Videojuego

Electronic Arts, unos personajes famosos y una reciente y exitosa película. ¿Funcionará la fórmula con la familia amarilla?

Los Simpson: El Videojuego - Análisis




Electronic Arts, unos personajes famosos y una reciente y exitosa película. Es sabido que la unión de estos tres conceptos no es sinónimo de un gran resultado. Y si a esto le sumamos el destino multiplataforma del producto y la admiración personal hacia la serie de televisión, las sensaciones previas al juego no son nada esperanzadoras.

Con este amasijo de sentimientos, descubrimos que nuestra admirada familia deja los coches de Hit & Run aparcados para convertirse en superhéroes, los tan trillados superhéroes. Lisa tendrá poderes psíquicos, mientras que su hermano Bartman será capaz de planear por el aire. Marge podrá concentrar grandes masas de manifestantes, y nuestro padre de familia, Homer-Bola, será una máquina destructiva.

Como todo superhéroe, deberemos afrontar numerosos peligros y ayudar a la ciudadanía. Cada misión será protagonizada por dos de los familiares, cada uno con sus propios poderes. Esto le da un toque estratégico a la aventura, ya que deberemos cambiar de personaje constantemente para afrontar los diversos puzzles que podamos encontrarnos en el escenario. No obstante, la mayoría de éstos son sencillos de realizar, y no supondrán ningún reto para los jugadores experimentados.

Hasta ahora parecía un buen planteamiento, pero pronto nos damos cuenta que ha sido mal desarrollado. Los movimientos del Wiimote se basan únicamente en agitar para realizar el movimiento especial de cada personaje. Lo mismo ocurre con los minijuegos esporádicos que aparecen durante el recorrido, los cuales parecen incluidos en el último momento. La estructura jugable se basa en resolver puzles, saltar y pegar, por lo que puede llegar a ser monótono. Si a ello le sumamos una cámara horrorosa en ocasiones, obtenemos una descuidada jugabilidad.

Opuestamente, encontramos un peculiar aspecto visual. Las escenas cinemáticas que nos adentran en las distintas misiones son semejantes a las de la serie de televisión, mientras que en el resto del juego, EA ha implementado con éxito el Cell-Shading. Los amplios escenarios que recrean Springfield destacan por su colorido, luminosidad y alegría, como el mundo Simpson tiene que ser. Y exceptuando alguna que otra textura y la recreación del agua, el conjunto visual es agradable. Pese a ello, se ha abandonado una libertad total de la ciudad, tal y como ocurría en Hit & Run, para pasar a un conjunto de escenarios independientes enlazados desde un punto común, la casa de los Simpson.

Pese a la vivacidad de los escenarios, algunas vistas exteriores son dignas de Nintendo 64 en sus primeros momentos. Cielos pobres, mares homogéneos, ciudades lejanas poligonales. Afortunadamente, éstos sólo se apreciaran estando situados en zonas elevadas del escenario, aunque esto no justifica su descuido.

No corren mejor suerte los personajes, los cuales son poco expresivos y únicamente se limitan a sonreír cual psicópata maniático. Sobresalta también la extrema abundancia de dientes de sierra en sus contornos. Por otro lado, los enemigos son repetitivos hasta la saciedad. Será habitual verte rodeado de una decena de Otto idénticos entre sí o ser perseguido por una manada de Rasca clonados. Aunque monotemáticos por escenario, el conjunto de enemigos posee una gran variedad. Conocidos como el rey de los delfines, el hombre de la rosquilla gigante, los babosos aliens o las queridas cuñadas de Homer harán acto de presencia.