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SimCity Creator

“Imagina ser… constructor de ciudades”

SimCity Creator - Análisis


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En plena crisis del ladrillo, Electronic Arts nos propone convertirnos en constructores de nuestra propia ciudad con SimCity Creator. Vestirnos de etiqueta y colocarnos esa cinta donde está bordado esa palabra con tantas connotaciones negativas a la espalda: "alcalde" (o alcaldesa). ¿Habrá llevado EA su proyecto de ciudad al esplendor, o a la penumbra del fracaso?

Si eres de los que piensan que eso de ser alcalde no es lo tuyo, no te preocupes, el Tutorial es tu fiel compañero. A través de catorce misiones aprenderás cómo construir tu propio espacio en el mundo y la forma de administrarlo. Seguro que podrás convertirte en mejor alcalde virtual que muchos otros de la realidad.

Con las nociones básicas de alcaldía, decidimos crear nuestra urbe en el Modo Libre tal y como queramos. Al igual que los SimCity de PC, existen tres zonas de construcción: residencial, comercial e industrial. Las tres son imprescindibles para un buen funcionamiento de la sociedad: los sims necesitan comprarse un piso, tener donde trabajar y poder gastarse sus ahorros en los comercios. También necesitaremos hospitales, escuelas, comisarías y estaciones de bomberos para que los sims gocen de sanidad, educación y seguridad, además de parques para que sus perros y sus niños liberen sus preocupaciones. Todo para garantizar una alta calidad de vida. Pero no acaba todo aquí. Al igual que cualquier civil de la actualidad, los sims no saben qué significa andar. Como alcalde, tendrás que ocuparte de erigir un eficiente servicio de transporte público. Metro, ferrocarril, bus... Tú eliges. Las comunicaciones son esenciales para que las zonas puedan desarrollarse correctamente.

Pero todo este conjunto no puede funcionar sin electricidad. Por ello, dejaremos nuestro traje de etiqueta y nuestra cinta bordada para vestirnos de electricistas. Entre la gran variedad de centrales eléctricas, decidiremos cuál es la más adecuada para nuestra ciudad, según cuánto contaminan, la cantidad de energía que el pueblo necesita y nuestro presupuesto. Podemos ahorrarnos los simoleones construyendo una muy contaminante, pero tendremos que acatar las consecuencias medioambientales. Ya habremos terminado, si queremos una ciudad desértica. Los sims necesitan agua, así que a desvestirse de nuevo y a realizar el oficio de Mario: bajo la ciudad, deberemos construir una red de tuberías que rieguen toda la región, edificando depósitos y plantas hidráulicas.

A la hora de la construcción, el puntero del mando de Wii actua cual ratón, por lo que la blanca de Nintendo es la más adecuada para una versión de SimCity. Sobre el terreno cuadriculado, apuntaremos y arrastraremos para construir carreteras, zonas y conductores al estilo de los de PC. Para movernos por los menús, usaremos el pad del Nunchaco, y podremos ampliar y girar la cámara de visión a nuestro gusto. El control es sencillo y perfecto. No obstante, el desplazar la cámara por el mapa (aproximando el puntero a los extremos de la pantalla) en ocasiones es engorroso y el puntero puede llegar a perderse. Todo ello acompañado de un apartado técnico que recuerdan a las últimas entregas de SimCity, nada espectacular pero fluido y agradable.