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Secret Files 2: Puritas Cordis

Que no pare el ritmo de aventuras gráficas, ¿pero de qué nivel?

Secret Files 2: Puritas Cordis - Análisis

El género de las aventuras gráficas tuvo su época dorada durante los años 90, de la mano de LucasArts, aunque nunca fue un género muy prolífico en las videoconsolas, debido a su manejo más sencillo y ágil gracias al ratón. Las Point&Clik perdieron popularidad poco a poco, también debido a una bajada general en la calidad de los títulos, hasta llegar a la situación actual: pocas novedades y de dudosa calidad. Sin embargo, ahí está el Wiimote con su posibilidad de funcionar como puntero. Gracias a eso, Wii ha recibido multitud de aventuras gráficas. Puritas Cordis es una de estas aventuras gráficas.


El corte de este título es muy clásico. Escenarios exóticos y una trama entre lo histórico y ocultista (se nota la influencia de Dan Brown en el desarrollo de este tipo de tramas) con un trasfondo ecológico al fondo. Objetos que tendremos que ir recogiendo para solventar los puzles que nos encontremos por los escenarios y unos cuantos personajes con los que hablar y encontrar pistas o nuevos objetos que nos permitan seguir avanzando.

Una interfaz simple e intuitiva que basa su funcionamiento en el puntero, que dependiendo de donde esté cambiará su función. Una ventana de inventario, en el que podremos combinar objetos y usarlos en el escenario, opciones de juego y pequeños resúmenes de trama y personajes, por si nos pasamos una temporada sin  jugar y queremos reengancharnos a la historia. Todo funciona correctamente y resulta agradable.

Los problemas de Puritas Cordis vienen cuando vemos el pobre apartado visual. Hemos visto lo que una paleta de colores bien empleada y personajes cartoon son capaces de hacer en Wii con Wario Land: Shake Dimensions o el futuro Oboro Muramasa.