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Sea Monsters

Los monstruos marinos del pasado resucitan para Wii. Déjalos morir de nuevo.

Sea Monsters - Análisis

 



No sé a quién se le ocurrió convertir el fantástico documental Sea Monsters: A Prehistoric Adventure en un videojuego, pero desde luego no creo que se esperara que esta fantástica producción se transformara en un producto interactivo tan lamentable.

Vamos por partes. El documental seguía las aventuras de un presentador/aventurero que viajaba a través del tiempo a lo largo de los 7 mares más peligrosos de la historia de la Tierra. En su búsqueda se encontraba con las especies marinas más enormes y letales de todos los tiempos. Su adaptación videojueguil tira por la borda todo eso, y directamente nos pone en la piel de algunas de esas criaturas para que vayamos por ahí nadando, pescando y... ¿recogiendo fósiles?

La mecánica es muy sencilla. Empiezas siendo un Thallasomedon (un tipo de elasmosaurio, hablando en plata, un reptil marino de cuello largo) y debes ir por el mar recogiendo fósiles, esquivando depredadores y procurando no ir demasiado profundo. Para desbloquear nuevas criaturas será necesario recoger todas las partes de su esqueleto, incluido el cráneo. Éste sólo podrá obtenerse superando una prueba especial, estas pruebas se encuentran al otro lado de un anillo submarino de piedra (que recuerda poderosamente a un Stargate).

Y ahora empiezan los reproches. Los gráficos son sencillamente horribles. Endless Ocean nos demostró que la Wii puede mantener en pie detallados y hermosos ambientes submarinos. El océano de Sea Monsters es simplón, es claustrofóbico y es muy feo. Las melodías de fondo brillan por su ausencia y los efectos de sonido son cutres. La escasa atención al detalle puede deberse a que se trate de un port directo de Nintendo DS, cosa que no sería de extrañar ya que el mismo juego te indica justo al principio que uses "el lápiz táctil para controlar la dirección". Sin comentarios.

Y ni siquiera el control se libra de la crítica. Para empezar, el nunchaku tiene asignados un montón de controles que no sirven de nada. Al final el control se resume en apuntar con el puntero en pantalla, dejar pulsado la A para avanzar y pulsar la B para atacar. Existen muchas funciones asignadas al sensor de movimiento, pero son tan inútiles e inconvenientes que terminaremos evitando mover el wiimote bruscamente, no vaya a activarse alguna por casualidad.

Poco más se puede hablar de este título. ¿Lo mejor? Las brevísimas escenas de vídeo prerrenderizadas que muestran a los animales en su hábitat. ¿Lo peor? Todo lo demás.

 
Conclusión

Lamento hablar así de mal de un juego de propósito didáctico y más aún por estar basado en una temática que tanto gusta al que aquí escribe. Pero Sea Monsters no logra ni enseñar, ni entretener y ni mucho menos divertir. Es frustrante, es desagradable y es dinero tirado a la basura. Si te gustan los animales marinos, híncale el diente a Endless Ocean. Y si lo que buscas son criaturas prehistóricas, deja a tu pobre Wii tranquila y ve el documental en el que se inspira este juego. Es infinitamente mejor y más entretenido que esto.