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Samba de Amigo

Con la noche de Halloween reciente, con las puertas del mundo de los muertos a punto de abrirse y cubrir el mundo de redivivos, llega a nosotros un título desde la tumba (entiéndase tumba por Dreamcast).

Samba de Amigo - Análisis

Samba de Amigo, también llamado juguemos a tocar las maracas, parecía que hubiese sido concebido para ser jugado en Wii. Sin necesidad de ningún tipo de accesorio, salvo el Nunchuk, y con una selección de melodías que hubiera hecho a la misma Celia Cruz exclamar aquello de “¡Asucar!”, Samba de Amigo es una apuesta para las reuniones de amigos.

Visualmente el juego no ha variado apenas. Dibujos animados llenos de color caribeño y animaciones y expresiones caricaturescas. Nuestro Mii estará por ahí en medio, vestido para la ocasión, acompañando a Amigo (el mono con sombrero mexicano y maracas) y bailando y 'maraqueando' como el que más.

 La selección de las canciones es muy apropiada. Mucho pachangueo, rumbita, salsa, mambo e incluso alguna pieza suelta de Rythm&Blues ligeramente adaptada. Mambo Number 5, Volare, Livin’ la Vida Loca, el Aserejé e incluso el Borriquito como tú, de Peret (¡Viva la rumba catalana!)… Todo son versiones, ninguna original, salvo el Mexican Flyer (el tema de Space Channel que tocaremos junto a la misma Ulala), pero cumplen perfectamente su función, incluso sonreiremos ante la retumbante voz gitana en alguna de las piezas (el mismo Volare). Son todo piezas conocidas y, si no, se pegan muy rápidamente, así que bastan un par de reproducciones para quedarnos con la melodía y ajustar el ritmo del meneillo.
    
¡Ay, el meneillo! Lamentablemente, Samba de Amigo peca de un defecto bastante acusado, y es la imprecisión de los controles. Existe la opción de calibrar los mandos, e incluso jugar con dos Wiimotes, en vez de con el Nunchuk, pero aún así existen muchos fallos en este aspecto. Un ligero lag a la hora de detectar la posición del mando e imprecisiones para detectar esa misma posición.

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En Samba de Amigo deberemos agitar los mandos después de colocarlos en una determinada posición. Tendremos seis posibles: dos arriba, dos al medio y dos abajo, distribuidas a izquierda y derecha a partes iguales. Esferas de colores surgirán del centro hacia una de esas posiciones y tendremos que agitar cuando la bola llegue a su destino. También están las llamadas poses, en la que tendremos que mover los mandos en la posición que se nos indique unos segundos y los bailes, en los que moveremos los mandos en un recorrido, también indicado por un monigote.

El problema surge cuando el mando que tendría que estar arriba a la derecha, se queda a la derecha, o cuando el cursor está bien colocado, agitas, y no pasa nada. En los primeros niveles no pasa nada, ya que hay mucho tiempo de reacción y no se usan todas las posiciones de las maracas, pero a medida que avancemos y salgan más y más bolas, de dos en dos y en direcciones opuestas, es un grave problema.