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Safecracker: The Ultimate Puzzle Adventure

Prepara las ganzúas, resuelve la combinación y adivina la contraseña... Una de darle al coco marchando.

Safecracker - Análisis

Que las aventuras gráficas no son un género muy prodigado en consolas no es decir nada nuevo. Y es que donde se pongan un teclado y un ratón no hay mando que valga para jugar mejor a este tipo de juegos. No obstante son cada vez más los proyectos de este calibre que llegan a la blanca de Nintendo. Muchos han visto en el Wiimote la posibilidad de sanear tan vetusto género, que en el pasado nos regaló joyas como The Secret of Monkey Island, Grim Fandango o The Day of the Tentacle entre otros, para el ocio de sobremesa.

 Si bien en los tiempos que corren la demanda apunta cada vez más a juegos de acción, de coches y deportes en los que la adrenalina prima y el raciocinio se pierde, también hay que reconocer que lo bueno nunca desaparece y aún hoy nos llegan propuestas tan buenas como A Vampire Story o Portal por ejemplo. Es de agradecer que Wii haya logrado, y cada vez de un modo mas asiduo, recuperar este tipo de juegos hasta hoy prácticamente desterrados exclusivamente al mundo del PC.

Así pues el catálogo de Wii cuenta con unas cuantas obras como Sam & Max, Secret Files: tunguska, Zack & Wiki o este Safecracker, a los que pronto se sumarán nuevos títulos. Si bien el juego que nos atañe ahora se podría considerar una aventura gráfica hay que reconocer que no se trata de una aventura gráfica al uso. Veamos porqué.

El juego nos pone en la piel de un experto en desvalijar cajas fuertes que ha sido contratado por una familia para encontrar el testamento del fallecido Duncan W. Adams. Un excéntrico billonario aficionado a las cajas fuertes.

La acción nos sitúa directamente dentro de la mansión del susodicho difunto. En ella, y bajo una perspectiva en primera persona, deberemos rebanarnos los sesos para abrir todas y cada una de las cajas fuertes, encontrar los códigos y las combinaciones y finalmente hallar el testamento.


Tardaremos poco en darnos cuenta que la resolución de un puzle nos dará una pista o nos proporcionará algún objeto o clave para acceder al siguiente, cada uno de ellos diferente al anterior hasta más de 30 por resolver en total. El desarrollo es muy lineal de modo que si no desciframos uno de los enigmas no se nos permite seguir avanzando y esto limita mucho el desarrollo del juego y el tipo de jugador al que se dirige.

 En muchos de los casos nos quedaremos atascados incapaces de abrir alguna de las cajas y vagaremos por la casa en busca de algo que no encontraremos, simplemente porqué no habrá nada que encontrar. Se exige mucho al jugador y se proporciona muy pocas, escasas o nulas pistas. Algo que tardaremos poco en odiar serán los tiempos de carga entre estancia y estancia, ya que por inercia nos moveremos intentando examinarlo todo cuando el juego ofrece y pide poco examen en sí.

Gráficamente el juego no desluce, los diferentes entornos están bien detallados, aunque faltos de vida y en ocasiones poco expresivos. No hay que olvidar que el título apareció con anterioridad en PC hará ya un par de años, y que lo que tenemos entre manos es una adaptación tal cual, sin mejoras ni novedades. Cosa que empobrece y desmerece el producto final. Además el estaticismo del que hace gala este Safecracker no hace más que dejar una sensación de frialdad ante lo que vemos en pantalla en todo momento.