Portada » Análisis » Rygar

Rygar

La resurrección de un clásico.

Rygar - Análisis

Tal vez sea un defecto del que suscribe, pero cuando me ponen en un entorno tridimensional, un escudo gigante atado con una cadena y muchos enemigos por delante, tiendo a esperar a que el sistema de combate que los desarrolladores han diseñado es ágil y dinámico. Rygar tiene un lastre muy, pero que muy pesado: es un remake de un juego de PS2 que tiene 7 años.

La parte de exploración es muy buena, los escenarios manifiestamente mejorables, pero bonitos, no obstante. Hay secretos que buscar, bonus que desbloquear, una historia interesante y plagada de referencias a la mitología griega (previo paso por el pasapuré de un guionista japonés), personajes carismáticos... Hay cosas que realmente me han gustado: los escudos, la necesidad de estrategia ante los enemigos, el diseño de los mismos, la estructura de los niveles... Pero todo cambia cuando luchamos, y lo hacemos muy, muy a menudo.

 Hay que recordar que Rygar salió muy poco después que Devil May Cry y años antes que Ninja Gaiden o God of War y esto le pasa una factura muy pesada. Estos tres juegos, sobre todo el primero, redefinieron el género de los beat'm up para la pasada generación con gran acierto. El control en Rygar es pesado, lento a la hora de desplazarse, con combates poco dinámicos y ataques que te dejan vendido a la primera de cambio. Esto se acentúa todavía más si pretendemos jugar mediante el acelerómetro del Wiimote, que limita enormemente nuestra capacidad de reacción, optando por apretar botones y dejar los movimientos para momentos realmente puntuales.

 Visualmente al juego también pasan factura los años. La única mejora consiste en modo panorámico y soporte para 480p. Escenarios algo vacíos, criaturas y escenarios con algún polígono de menos... En el lado positivo, buen diseño de niveles y un mejor diseño de enemigos y aliados, haciendo especial énfasis en las invocaciones de nuestros escudos.

El desarrollo del juego es el de un típico "hack and slash". Explorando escenarios relacionados con los mitos griegos derrotaremos enemigos, buscaremos interruptores para abrir puertas, destruiremos columnas y jarrones en busca de mejoras de estadísticas y desbloqueables... Con las monedas que obtendremos con todo esto podremos comprar mejoras para nuestro escudo, un arma temible que podremos blandir como si de un monstruoso yo-yo se tratara. No hay un único escudo, sino varios, cada uno con sus poderes específicos y su propio estilo de combate: largo o corto alcance, rapidez de ataque, daño...

El punto álgido de cada nivel consiste en la lucha con el monstruo final de turno. Ya sea un enemigo carismático (estamos ante el Ícaro más original de la historia de los videojuegos) o un monstruo legendario como Cancerbero o el temible Hecantóquiros. En estos combates tendremos que exprimir todas las habilidades aprendidas al máximo y sus aprender rutinas de ataque para anticiparnos a sus movimientos.

Rygar fue un gran juego... en el 2002. En la faceta de diseño y desarrollo sigue igual de sobresaliente. Sin embargo, esta completamente desfasado en el plano del control y el planteamiento de los combates. Visualmente no es feo, pero siete años son muchos años.

::Opina sobre Rygar en el foro::