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Ridge Racer 3D

Namco Bandai pone a Nintendo 3DS a más de 350km/h.

Ridge Racer 3D - Análisis

Si hay una saga que por lo normal suele asistir a los lanzamientos de una consola esa es Ridge Racer. Lo ha hecho tradicionalmente con las consolas de Sony, así como con Xbox 360 y por eso no es de extrañar que Namco Bandai no haya querido quedarse fuera de la parrilla de salida del lanzamiento de Nintendo 3DS y nos ponga en la pista su Ridge Racer 3D.

Keiichi Tsuchiya dijo una vez: "no derrapo porque sea la forma más rápida de pasar una curva, sino porque es la más excitante," una frase que encaja perfectamente con la filosofía de Ridge Racer 3D. Una excitante montaña rusa llena de subidas y bajadas, largas rectas y curvas más o menos cerradas, todo ello a una velocidad endiabladamente alta que en ocasiones llega a superar los 400km/h.

 

Toca remontar

Rugen los motones. 3, 2, 1... Go! Del octavo puesto al liderato en menos de tres vueltas, ese será nuestro principal objetivo en las cursas durante los dos primeros grandes premios. Unas carreras en las que no nos resultará difícil arrancarles las pegatinas a los demás rivales y ganar de una forma holgada. Así será durante el transcurso del modo Gran premio en Básico y gran parte del Avanzado, dando la sensación de que el juego es sumamente sencillo y que la primera veintena de eventos no han sido más que un mero trámite para tomarle el punto al juego y aprenderse los 15 circuitos y sus respectivas variantes. Por suerte, a media que se van disputando los eventos en Avanzado la cosa va cambiando hasta que se llega a Experto y las cursas se vuelven mucho más serias, exigentes y variadas.

Análisis Ridge Racer 3D - Nintendo 3DS

Junto al modo gran premio (el principal) acompañan otros con los que seguir quemando rueda durante mucho más tiempo y a su vez, mucho más apropiados para las típicas partidas rápidas (de no más de unos cinco minutos). Tan normales en una portátil como lo son evento rápido, carrera estándar, las de un único modelo de coche hay (18 en total), o los clásicos piques a contrarreloj mejorando nuestros tiempos o los de la persona con la que nos hayamos cruzado gracias al StreetPass. Todo ello sin olvidarse del clásico versus, que si bien se puede jugar con hasta cuatro jugadores en modo local, obliga a que cada uno de ellos tenga su correspondiente copia del juego.

 

Sin grandes novedades gráficas

En su apartado gráfico nos encontramos en este sentido ante un juego bastante parejo a lo visto en las respectivas versiones para PlayStation Portable, pese a que entre ambos juegos hay media década de diferencia a sus espaldas, y ocho vehículos menos en las pistas de RR3D. Y es que aunque las principales pegas del juego radican en este apartado gracias a unos escenarios que pecan de falta de detalles (principalmente en las zonas urbanas), también es verdad que a su favor cuenta con un buen número de efectos visuales palpables principalmente en los reflejos (plixelados) sobre las carrocerías de los coches y sus cristales, así como el cambio de contraste en la iluminación en las entradas y salidas de los túneles.