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The Legend of Zelda: Oracle of Ages/Season

Un Zelda, si doble, dos veces bueno.

Retroanálisis - Zelda saga Oracle - Análisis

Zelda Oracle of Seasons

La principal característica de Oracle of Seasons es que los elementos de su mapeado pueden cambar considerablemente si usamos el denominado Cetro de las Estaciones sobre unos determinados tocones, algo que hará que la temporada en la que se encuentra sumida Holodrum varíe entre verano, otoño, invierno y primavera. De primeras estaremos más limitados en cuanto a posibilidades de cambio, pero poco a poco conseguiremos recuperar el poder del Cetro. Pese a que puede parecer en un principio que los cambios sólo son estéticos en los escenarios, nos percatamos que algunas personas se comportan diferente, que dónde antes había un pequeño lago en invierno hay una pista de hielo o que los árboles siguen su ciclo de vida con las estaciones, por lo que habrá que prestar atención a todos esos detalles, ya que serán los que nos permitirán avanzar cuando parezca que es imposible de otra manera.

La otra característica que destaca en este juego es su conjunto de puzles de habilidad y rapidez, que vienen dados en gran parte por los objetos exclusivos que hay en esta entrega y que nos obligarán a superar desafíos donde los abismos serán los principales protagonistas. Tenemos la pluma para planear, el tirachinas para golpear a tres  objetivos a la vez y los guantes magnéticos, que nos permitirán que usemos los imanes presentes en el mundo para ser atraídos o repelidos por ellos, aunque en el camino no haya suelo.

Zelda Oracle of Ages

En Oracle of Ages el protagonista es el tiempo, por lo que podremos viajar a través de él. A diferencia de Seasons, dónde tenemos cuatro posibilidades de cambio, aquí sólo existe pasado y presente. Es algo que en un principio puede parecer que hace el juego más limitado, pero realmente esto no es así, pues al ser dos épocas bien distintas el mundo es bastante diferente, y podemos ver que la cantidad de agua ha disminuido con el paso del tiempo y que antes había construcciones que ahora no hay o viceversa, con lo que son dos escenarios bastante dispares pese a compartir su estructura en parte. Podremos viajar libremente entre ambas eras una vez hayamos conseguido todo el poder mágico del Arpa de los Tiempos, el instrumento que utilizaremos para nuestros viajes temporales, pero de primeras estaremos limitados a poder usarla en situaciones concretas en una serie de portales.

Por otra parte, los objetos exclusivos de Ages están orientados a resolver puzles de lógica, en los que lo importante será el movimiento de bloques, unos desafíos algo más tranquilos que los vistos en el otro juego ya que normalmente se nos presentan en situaciones en las que tenemos que pararnos a pensar detenidamente nuestras acciones para no cometer errores. Así tenemos un gancho que nos permitirá intercambiar posiciones con ciertos objetos, unos guantes para levantar elementos muy pesados y una vara para crear bloques de la nada.

Zelda Oracle

Por último, una característica presente en ambos juegos que resulta algo anecdótica pero que es un detalle a agradecer: si el cartucho se inserta en una GameBoy Advance, la paleta de colores aumentará y se nos abrirá una tienda para comprar anillos y otros objetos que se encuentra cerrada en la anterior portátil. Una manera de hacer que un juego pudiera ser jugado en una consola que llevaba ya su tiempo y en otra que estaba recién lanzada en el mercado, un caso parecido al que hemos visto en Pokémon Blanco/Negro 2, que podía hacer uso de programas descargables de apoyo en Nintendo 3DS.

Dos juegos que por separado son imprescindibles y que juntos son leyenda. Zelda 2D en estado puro plagado de anillos coleccionables y con una experiencia de interconexión difícil de superar.

¿Y tú? ¿Qué opinas de la saga Oracle de Zelda?