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Streets of Rage

El mítico juego de Mega Drive del que nació una de las mejores trilogías de los 16 bits.

[Retroanálisis] Streets of Rage - Análisis

Parece mentira, pero Streets of Rage hacía hincapié en uno de los grandes problemas que azotaron a la sociedad de los EE.UU. a principios de los años 90: la delincuencia y la proliferación de las bandas callejeras. El cine y la TV estaban llenos de situaciones en las que estas bandas causaban el caos por las calles de la ciudad de turno: Los Ángeles, Chicago, Nueva Yok…

Con Streets of Rage se continuó una tradición de beat´em ups con esta temática que ya había comenzado Double Dragon, Shinobi y la mitad de los juegos de este tipo de su época. Un secuestro, un gran capo que controla la ciudad y centenares de enemigos clónicos que llenaban pantalla tras pantalla y que intentaban ponernos las cosas difíciles. Así pues, ¿por qué ha llegado hasta nuestros días el recuerdo de esta franquicia de SEGA, que permanece encerrada en un cajón desde los tiempos de Mega Drive, donde vivió su nacimiento, auge y ocaso?

[Retroanálisis] Streets of Rage

Casi todo el mundo ensalza al Streets of Rage 2 como el mejor juego de la trilogía, por sus gráficos, sus personajes y su desarrollo. Sin embargo, desde el recuerdo del chaval de diez años que fui una vez, Streets of Rage fue uno de los mejores juegos de la Mega Drive, ideal tanto para echar unas partidas en solitario como pasar media tarde con un amigo avanzando por sus escenarios y disfrutando de su endiablada jugabilidad.

A Super Nintendo todavía le faltaba un año para llegar a Europa, por lo que Mega Drive era lo más de lo más del entretenimiento doméstico (a no ser que estuvieras forrado y pudieras permitirte una Neo Geo). Streets of Rage fue uno de los primeros juegos que salió en el sistema y nos dejó a todos con la boca abierta, tanto por los enormes sprites de los personajes como su música, todavía sintética, pero con mucha más riqueza que la NES y la Master System.

Y es que una de las cosas más importantes de Streets of Rage es que, a pesar de su temática simple y de las limitaciones técnicas de su época, es que está perfectamente ambientado y es un magnífico exponente de los años 80 y principios de los 90. Arma Letal, La Jungla de Cristal, incluso las películas de Batman de Tim Burton: Streets of Rage, con su historia de venganza y sus calles nocturnas llenas de criminales, sus neones y su rítmica música, te transporta al pasado.