Portada » Análisis » Retroanálisis - Starwing

Retroanálisis - Starwing

Un zorro en las estrellas.

Retroanálisis - Starwing - Análisis

Hay que reconocer que los primeros juegos 100% tridimensionales, como Starwing, eran realmente feos. Las máquinas de entonces apenas eran capaces de poner un puñado de polígonos en pantalla y con una paleta de colores realmente limitada. Sin embargo, fueron acogidos como una verdadera revolución y, si echamos la vista atrás y los valoramos como lo que supusieron, sigue siendo milagroso cómo una máquina como SNES fue capaz de mover Starwing o una Mega Drive (con todos sus añadidos) mostró Virtua Fighter o Virtua Racing.

En el caso de SNES el artífice de este prodigio fue el popular chip Super FX, que Nintendo se encargo de promocionar hasta en la sopa. En aquella época los cartuchos no eran sólo un puñado de bits, sino que eran piezas de hardware, circuitos integrados con pila de guardado y un juego en sus tripas. Se puso de moda introducir mejoras en los chips y acoplarlos al juego a fin de potenciar a la máquina en sí, como pequeñas expansiones de hardware asociadas únicamente al juego en el que venían.

Así era este chip, un producto fruto de la tecnología británica (que también sería la procedencia de la tecnología de renderizado usada en Donkey Kong Country por RARE) y la innovación japonesa. Mucho se ha hablado de cómo dos equipos de desarrollo tan distintos se pusieron de acuerdo y sacaron lo mejor del otro (sobre todo teniendo cómo trabajaba Nintendo en aquella época), pero lo que nadie duda es que el resultado de esa primera colaboración fue una pequeña gran obra maestra.

Starwing, el comienzo de una era

Una era al menos de Nintendo, que abría así la puerta al mundo poligonal al que luego dotaría de reglas y sentido en Nintendo 64, la consola que enseñó a todo cómo debían ser los juegos desarrollados en un mundo tridimensional. Se estaban inventando las reglas a medida que se jugaba y Nintendo consiguió que un puñado de polígonos tuvieran la consistencia de un juego muy atractivo y bien ejecutado.

Retroanálisis - Starwing