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Shining Force II

La eterna lucha del bien contra el mal.

Retroanálisis - Shining Force II - Análisis

Un juego muy cuadriculado

Análisis de Shining Force II de SEGAYa desde la primera misión nos damos cuenta que el sistema de combate y el desarrollo de Shining Force II son muy especiales. A los momentos de exploración en los que podremos recorrer tanto las ciudades (ese impulso que lleva a todo jugador de JRPG de entrar en las casas de los desconocidos y hurgar en sus cajones, ánforas y bibliotecas para saquearles) como el mapeado general, se suman las batallas, en las que, sin cambiar de perspectiva, los controles cambian, el mapa se vuelve una cuadrícula y nos movemos por turnos para derrotar a una serie de enemigos con muy mal genio.

Ahora es fundamental saber cómo se mueven los personajes, comprender las habilidades que tienen y nunca, nunca, dejar a un sanador expuesto, ya que la dificultad de Shining Force II lleva a los adversarios a tener fijación por los aliados débiles y acabar con ellos sin misericordia. No llegamos a los extremos de `muerte definitiva´ de Fire Emblem, pero avanzar a lo loco es sinónimo de morder el polvo una y otra vez.

El juego, además, tiene un sistema para controlar el avance de los personajes, evitando en la medida de lo posible el que te salgas demasiado del rango de nivel y los combates se conviertan en un paseo militar. A pesar de que podremos retirarnos de las batallas, e incluso repetir alguna suelta, el juego está preparado para que el jugador siempre tenga retos a mano. Por último, cada personaje tenía una (algunos dos) promociones de clase diferentes.

Cambiaban las estadísticas, cambiaban los hechizos que se sabían y cambiaban el equipamiento que los personajes podían usar. Además, había ciertos personajes que, con un objeto especial (y sólo había uno de cada clase) podía acceder a una promoción mejorada. Por ejemplo: os centauros del grupo normalmente podían promocionar a Paladín, pero con unas alas especiales, ascendían a Guerrero Pegaso, les crecían alas y su movimiento mejoraba muchísimo. Además, la promoción introducía cambios físicos en el personaje, lo que resultaba mucho más llamativo en las escenas de combate, ya que se veía una animación especial, muy espectacular para la época.

Análisis de Shining Force II de SEGA

Había muchísimos personajes que nos encontrábamos a lo largo de la aventura, muchos de ellos secretos, y no todos igualmente poderosos. Por supuesto, había que elegir grupo, ya que como mucho podíamos llevar a 12 guerreros con nosotros. De nuevo había que buscar el equilibrio entre sanadores, magos y guerreros y tampoco había que descuidar las clases especiales, como la de Peter, el fénix, un personaje realmente poderoso pero con una tendencia insultante a morir en batalla (aunque como toque de calidad hay que añadir que no necesitabas gastar dinero para resucitarlo).

Conclusión

Pero lo mejor que se puede decir de Shining Foce II es que era un juego de los que ya no se hacen. La historia, de verdad apasionante, un aspecto técnico que hoy en día evoca ternura pero que está realmente cuidado, un sistema de combate divertido, flexible y muy desafiante, personajes para aburrir, muchísimos (pero muchísimos) secretos… Uno de los mejores JRPG que surgieron en la época en la que se hicieron los mejores JRPG de la historia. Imprescindible.

¿Has jugado a Shining Force II? ¿Qué te pareció?