Portada » Análisis » Retroanálisis – Metroid II: Return of Samus

Retroanálisis – Metroid II: Return of Samus

El capítulo más olvidado de la saga.

Retroanálisis – Metroid II: Return of Samus - Análisis

Otra mejora muy notable, aunque no a nivel de habilidades, es la inclusión de zonas de guardado en lugar de las complejas contraseñas del primer Metroid, algo que facilita retomar las partidas en cualquier parte, y que por fortuna se ha convertido en lo habitual. Por el contrario, se presenta un detalle que puede no agradar mucho: la no inclusión de un mapa. Si bien su antecesor tampoco tenía, la paleta de colores que ofrecía NES ayudaba algo más a diferenciar las distintas zonas por las que avanzábamos, pero en esta ocasión tendremos que fijarnos en detalles para saber por dónde nos movemos. Para solucionar esta pega en cierta manera, aparece otra: hacer el juego más lineal, algo comprensible dada la situación, pero que nos deja con la sensación de no encontrarnos frente a un auténtico Metroid.

Un punto que siempre me ha sorprendido de esta saga es la capacidad de contar historias sobre razas y planetas de una manera bastante sutil a la par que profunda, de manera que cualquiera puede jugarlo de una manera más directa, mientras que otros se dedican a atar cabos y pensar en todo lo que están experimentando durante la partida y comprenden algo más de este universo tan bien cohesionado. En este juego se nos muestra toda la raza metroide con sus evoluciones y su lugar de vida; y también detalles de los chozos, criaturas de una inteligencia superior que ayudaron a Samus en su infancia y que siempre han tenido un papel muy importante en la franquicia.

Y no sólo de la historia que no se aprecia a simple vista tiene detalles este juego, sino también de aquella que es más visible. Muchas situaciones que nos pueden sorprender en futuras entregas tienen sentido después de conocer este capítulo, y sobre todo un personaje concreto: una cría de metroide que aparece al final del juego y que ve a Samus como si de su madre se tratase, un personaje de gran peso en la entrega de Super Nintendo.

Este Metroid II es para muchos la oveja negra de la familia, aunque en varios puntos supera con creces a la primera entrega. Quizá, al igual que ésta, necesite un remake que la adapte a nuestros días y así toda la gente pueda hincarle el diente sin prejuicio ninguno. Para aquellos que quieran darle una oportunidad al original, pueden encontrarlo en la consola virtual de Nintendo 3DS.

¿Qué te pareció Metroid II, para Game Boy?