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Pullblox

Tirar y empujar, todo es empezar. Parar, en cambio, es otro cantar.

PullBlox - Análisis

Poco a poco empiezan a llegar los primeros títulos exclusivos para la eShop de Nintendo 3DS y lo hacen por la puerta grande con PullBlox. El estudio que está detrás de esta pequeña joya descargable no es otra que Intelligent Systems (Metroid, Fire Emblem, Advance Wars...) con una propuesta muy alejada de sus títulos habituales, internándose en el género de los puzles puros y duros. ¿Qué tal se les habrá dado?

Pullblox! Do the Pullblox!

Todo comienza en la Villa Pullblox, donde habitan unos seres que recuerdan mucho a los típicos muñecos Daruma de Japón. Allí todo está formado por Pullblox: Grupos de bloques de distintos colores que pueden estar hasta en tres profundidades distintas. Por algún motivo, todos se han contraído al máximo, y todos los niños que estaban jugando han quedado atrapados, así que como buen ciudadano preocupado deberás rescatarlos para que vuelvan sanos y sanos a sus casas.

Análisis PullBlox

Esta breve historia se presenta al inicio, con breves diálogos, pero pronto pasamos a los primeros niveles, que hacen las veces de tutorial, en los que nos explican las mecánicas en las que se basa el juego: empujar y tirar de los bloques para crear un camino que nos lleve hasta el pobre chiquitín atrapado. Nuestro único movimiento, aparte del de coger los bloques, será el salto, pero nos podremos ayudar de dos herramientas: un zoom para ver el puzle en su conjunto, y la posibilidad de retroceder un breve lapso de tiempo (un gran añadido par evitar rehacer mucho del puzle por culpa de una caída tonta). Estas son las bases sobre las que se articulan los casi 200 puzles predefinidos que trae el juego, con una curva de dificultad bastante adecuada y con la aparición de elementos nuevos una vez que a hemos llegado a dominar los antiguos, como las tuberías o los interruptores de colores que sacan hacia afuera al máximo al color que representan.